Invierno en París

Mi vista se detuvo largamente sobre la silueta esbelta de la Torre Eiffel. La habia visto tantas veces en mi niñez, pero hasta ese momento no me habia dado cuenta que su imponente figura era una invitacion erótica a una ciudad erótica. La miraba como un gran falo que se elevaba al cielo y que invitaba a devorarlo. El sólo pensamiento me calento en aquella noche fresca de invierno…

Miraba alrededor de la torre, observaba a la gente pasar, algunas parejas estaban en pleno romance, otras solo pasaban sin percatarse de nada a su alrededor, pero sobre todo nadie se percataba de mis sexuales intenciones, deseaba tener sexo allí… Bajo el imponente falo, ¿Con quién? No me importaba, llevaba condones de sobra y si era una mujer… Me ahorraría los condones.
Allí estaba, provocativa en mi vestir, una minifalda y sin ropa interior para facilitar mi propósito… De pronto, senti que una mano me tocaba las nalgas.

Volvi a ver con cierta precaución, para ver de quien se trataba. Y cuando lo vi supe que aquella noche habria algo mas que observar que la Torre Eiffel.
La mano suave que me habia tocado era la de un tipo de unos 30 un poco mas alto que yo, con un cabello recortado, un arete en su oreja izquierda, barba cuidada y
recortada, ojos profundamente azules, y una sonrisa picarezca en su rostro.

Me hizo una mueca con el ojo que yo entendí rápidamente que era una invitación a que lo siguiera. Intento alejarme de la torre, pero yo me resistí… Le dije que me quería quedar allí, para ser mas honesta le dije que deseaba tener sexo en la torre.

El francés se quedo perplejo, supongo que no se lo esperaba, así que me sonrió… Me arrinconó hacia una de las patas de la torre, y me dió un beso tan profundo, que aún lo traigo en la cabeza… Correspondí abriendo su camisa, mientras el con su mano derecha buscaba, mi deseoso sexo… Estaba a punto de tocar mi latiente clítoris… Cuando de pronto, un policía nos sorprendió, corrimos lo más que pudimos, con tal de perder a la autoridad… La adrenalina que existía por el hecho de que nos atrapara el policía, me tenía sumamente excitada… Cruzamos la calle y luego el camino siempre volviendome a ver de vez en cuando por varias calles estrechas que pululaban de cafes y tienditas
de bazar. Luego de media docena de cuadras, perdimos al gendarme… Él, se detuvo delante de una puerta de
madera con un balcon arriba de ella. Me volvio a ver y con su sonrisa me invito a seguirlo adentro. Entre por la puerta semiabierta. Habia unas estrechas escaleras que daban al segundo piso y a la derecha un pasillo con otra puerta que estaba cerrada. Subi las escaleras pues vi que la puerta del interior estaba abierta. Cuando traspase el dintel el desconocido estaba parado de espaldas hacia mi….

“Entra y cierra la puerta”- me indico en con voz fuerte y al mismo tiempo aterciopelada en frances, la cual me cautivo… Le hice caso pues la morbosidad pudo mas que la sensatez. “Quieres tomar algo? Brandy, cerveza,
soda?”

“No, gracias”- le respondi mientras notaba que el tipo tenia unas nalgas redondas que hacian que mi vagina se encharcara aún mas.
-¿Segura?”- dijo el dandose la vuelta. Era un hombre muy varonil, con un cuerpo esbelto, bien cuidado pero no exageradamente musculoso.

-“Si, quizá después…”-dije casi en susurro.

-“No eres de aqui… ¿De dónde eres?-

-Así es, soy mexicana y voy de paso a Italia- le conteste mientras el se
acercaba con un vaso de licor en su mano.

-¿Italia?-

“Sí, estoy vacacionando… Pero decidí, tener sexo en la Eiffel- le contesté cuando el estaba ya frente a mi, sonriéndome pícaramente…
Senti su olor, y me gusto.

– Eres muy franca y abierta para ser mexicana, por el momento no creo poder complacerte en eso, pero te puedo mostrar los variados placeres que ofrece mi ciudad, en tu estancia ¿Te gustaría?-

La invitación fue como melodía a mis oídos que se estaban acostumbrando al tono acompasado de su voz.

-¿Contigo?- pregunte.

“Conmigo”- dijo él en tono seguro y poniendo su mano sobre mi
mejilla -¿Te han dicho alguna vez que tienes unos ojos hermosos?-Sólo asentí con la cabeza -Y unos labios muy besables-. Cerre los ojos instintivamente y sentí como
sus labios con sabor a brandy se topaban con los mios, al principio lentamente como explorando, pero poco a poco el beso se volvió apasionado y aquel parisino desconocido me beso como pocas veces lo han hecho en mi vida. -Te voy a hacer gozar esta noche- me dijo mientras me rompía la blusa y ponia sus labios sobre mis pezones… Senti como mi piel se erizo por el placer
mientras el parecia hacer dibujos con sus labios. Me rompió por completo la blusa, me quito la bolsa negra que llevaba sobre mi hombro poniendola delicadamente sobre el piso, y me lamio hasta el ombligo. Me apoye en la puerta donde me había quedado parada y le tome el cabello mientras el bajaba lentamente hasta pasar el inicio de mi falda, y se dispuso a besar mis piernas. Tienes buenas piernas, ¿Eres bailarina?

-No, me gusta mantenerme en forma haciendo ejercicio- le conteste mientras sentí, como escurría de mi vagina el nectar que delataba mi gran excitación, por aquella habilidosa exploración de mi amante.

“Que rico…”- me dijo cuando finalmente toco con la punta de su lengua mi clítoris, debajo de mi falda… Comenzó a besarlo y a darle pequeñas succionadas. Mi clítoris estaba sumamente duro e hinchado, mientras yo veía a mi presa como estaba agachada frente a mi como símbolo de sumisión. El parisino comenzó a besarla suavemente mientras se tragaba mis jugos… El placer que me produjo es inenarrable, y solo aquella que no ha sentido una mamada de esta categoría no sabe de lo que estoy hablando. No pude resistirme más, su habilidosa lengua entraba y salía de mi cueva de placer, mientras que con su pulgar masajeaba mi clítoris, hasta que logró que me viniera en su boca, después de unos minutos mientras mis nalgas se contraminaban contra la puerta.

El parisino se paro y me mostró como se tragaba mi néctar que había producido ese orgasmo tan maravilloso… Después fue al baño,
se enjuago la boca y salió en dirección mía.

-¿Quieres darte una ducha para reponer las energías?- me
pregunto tomando su bebida -Y seguro que ahora si vas a tomar algo…-

-Ja, pobre parisino, no sabe que estaba con Jolie- me dije a mis adentros, mas sin embargo… Le sonreí y conteste a ambas preguntas con un si. Le pedí una cerveza y
me metí a la ducha. Ya estaba desnuda así que solo espere que el agua calentara un poco y deje que cayera sobre mi cuerpo. Un par de minutos despues, escuche que el parisino se acercaba.

-Aquí esta tu cerveza- me dijo mientras yo miraba a través de la cortina su silueta. Lo desee. Y no me iba a quedar con aquel deseo.

-¿Por que no vienes aqui adentro?- le dije sin abrir la
cortina. Hubo un silencio… Pero su silueta comenzó a moverse mientras se quitaba la ropa. Vi su cuerpo a través de la cortina y de nuevo empecé a humedecerme…

Entro con un gesto de gusto en su rostro mientras yo hacia
espacio para que pudiera colocarse frente a mi. Tenia vello en todo el
cuerpo, me hizo recordar a un tuitero que siempre he deseado desde que lo vi, pero que nunca he tenido un encuentro sexual (porque el no lo quiere) y esto me calento aún mas. Lo besé en los labios mientras el agua caía sobre nosotros. Luego tome su arete con la punta de mi lengua y la deslice por el lóbulo de la oreja. El se estremecio mientras yo bajaba por el cuello sintiendo como su barba topaba con mi frente.

Disfrute su pecho mientras lo besaba de un lado a otro y luego me puse en cuclillas para bajar hasta esa verga blanca, casi rosada, pero
con un abundante vello pubico. Era como una flor a punto de abrirse y me la fui engullendo de a poco para que juntos gozaramos de aquel momento. Empece a atender a mi vagina con mi mano, mientras me movía rítmicamente para succionar aquella maravillosa verga que tenia dentro de mi boca. Mis manos le apretaban golosamente las nalgas y sentir aquellos vellos mojados tan cerca de mi producían un placer inmenso en todos mis nervios.

Luego de un rato me pare y dandole media vuelta comence a
besarle la espalda para llegar luego a las nalgas. El dio un paso hacia adelante para dejarme mas espacio y solícitamente se abrió el culo. Lo bese tan adentro como pude, lambiendo sus huevos, mientras le masturbaba la verga haciendo que el parisino se contorsionara de placer. El se volteó, me tomo del cabello y me giró… Y poco a poco hábilmente fue buscando la
posición correcta para penetrarme, no sin antes haberse puesto un condón.. Lo hizo suavemente, casi con delicadeza mientras disfrutaba cada uno de los milímetros de como su verga entraba en mi vagina. Y
después me embistió con locura, con pasión. Una y otra vez sus huevos pegaban en mis bien formadas nalgas mientras con una mano me masturbaba la vagina. El agua tibia caía sobre nuestros cuerpos mientras los dos nos moviamos llegando al extasis total. El termino con grito ahogado de placer mientras se aferraba a mis nalgas y yo justo después que él… Estuvimos un rato así, después me beso el cuello… Y me susurro al oído que no me dejaría ir tan fàcilmente… Nadie le había apretado la verga tan fuerte con la vagina. Me llevaría a Atenas para que conociera a unos swingers amigos de él y me prometió que volveríamos a intentar tener sexo en la torre… Me interesó lo de los swingers, pero el pobre no sabe que Jolie nunca repite el mismo amante, le di por su lado… Una vez que se quedó dormido, me fui… En busca de cumplir mi fantasía, pero ahora con otro desconocido

Una respuesta to “Invierno en París”

  1. Dios mio no sabes como me tienes tus experiencias. me gustaron tanto que antes de dormir leo una, no solo eso las tengo guardadas en mi Bb, a tambiem me han ayudado mucho para saber que hacer besos

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: