Archivo para enero, 2011

Un fin de semana inolvidable…

Posted in Sin categoría on 27 enero, 2011 by Joliegirl

Como varios de ustedes sabran, (los que me siguen por supuesto y leen mi TL) el pasado viernes iba a a ver a mi sexpartner, fuckbuddy, amante y demás nombres que gusten darle a esa persona con la que tienen sexo maravillosamente. Él por desgracia, no vive en la ciudad, hace algunos años, tuvo una propuesta magnífica de trabajo en el extranjero, así que ahora vive en Canada, motivo por el cual decidimos buscar otra pareja sexual, búsqueda que para ambos, no ha sido recompensda, yo sigo sin encontrar a ese hombre que me proporocione el mayor hedonismo sexual, aunque he conocido a varios amantes, ninguno de ellos ha logrado siquiera, que lo busque al día siguiente de la faena coital. Lo mismo le pasa a mi joliepartner, no ha encontrado a otra mujer con la cual tenga la misma quimica sexual y haga las travesuras que puede hacer conmigo.El viernes fui por el al aeropuerto, en cuanto lo vi, mi sexo instintivamente empezó a humedecerse, (sí, ese es mi joliepartner) nos reconocimos enseguida (él con su 1.90 y yo con mi 1.80, es evidente) y nos fundimos en un apretado abrazo, para culminar con un extraordinario beso, a pesar de años de besarlo, sigo maravillada de sus besos, con uno solo de ellos casi logra llevarme al orgasmo. Nuesto líbido estaba al por mayor, así que no nos aguantamos para llegar a mi departamento y tuvimos sexo en el baño del aeropuerto de la ciudad de México, fue algo rápido, pero el sabe dónde y cómo tocarme para llegar al orgasmo junto con él. Ese viernes, no salímos de mi casa, nos la pasamos todo el día en mi cama, en mi baño, en el pasillo… descargando todo nuestro deseo del uno del otro. De pronto, sonó mi teléfono, eran unas amigas, me llamaron para invitarme a una barbacoa al día siguiente, le comenté a Luis (así se llama mi jolipartner) si quería ir y acepto gustosamente, bueno como me iba a decir que no, si mi mano estaba jugueteando con su excelente miembro. Quedamos el sábado en casa de Idoia junto con otras 2 amigas, para hacer una barbacoa. Ella vivía en una casa en las afueras de la ciudad, con piscina. No era lujosa, pero si muy funcional y bonita. Cada uno aportaría algo para la ocasión, la misión logística de Luis era el vino y la cava. Ari ponía la fruta y los postres. Margarita y yo la carne, a Idoia no le dejamos que pusiera nada extra. Con la casa y la barbacoa ya era suficiente.El día era precioso, y muy calurosos tal y como me gusta. Mi mente solo pensaba en la ducha del día ulterior estando con Luis y sé que el también pensaba lo mismo, lo note al ver como sus hermosos ojos arabes me veían y menciono algo sobre una ducha deliciosa. Al estar la casa en las afueras cerca de un lago, tuve tiempo de ver el paisaje mediterráneo. Con varias personas tomando el sol y otras preparándose para pasar un día con toda la familia. Por una vez no me perdí para encontrar la casa de Idoia, que estaba en una urbanización desde la que se veía el lago. A la llegada estaban todas allí.-¿Llegamos tarde?- pregunté extrañada.-No- Dijo Idoia.- Han pasado la noche en casa, aparecieron ayer por la noche, diciendo que pasarían la noche aqui preparando desde primera hora de la mañana todo, para que a nuestra llegada no tuviéramos que hacer nada. Me pareció una idea excelente. Ellas estaban al borde de la piscina tomando el sol en unas hamacas. De espaldas a Luis donde se encontraba. Idoia me dijo que le ofreciera a Luis si quería tomar alguna cosa, y el pidió una cerveza. -Jolie, ya sabes donde están me gritó- Me acerque al refrigerador que tenia en la cocina y le extendí la misma. Le dije que me pondría mi bikini, mientras que él abrió la cerveza y casi de un trago se la terminó, parece que tenía mucha sed, hacia mucho calor.-¿No vas a saludar a las chicas?- le dije- Si, voy enseguida es que tenía mucha sed. -contestó- Se acerco a ellas estaban en forma de abanico con las hamacas dándole la espalda así que solo veía su pelo en la parte superior de las mismas. Llego a su altura mientras daba un nuevo trago a su cerveza por lo que su vista estaba siendo dirigida hacia el cielo. Mientras se ponía delante de ellas.Al dejar de dar el trago, y mirar hacia ellas, se le salió la cerveza disparada por la boca, estaban totalmente desnudas tomando el sol.Con gafas de sol, las piernas laciamente separadas ofreciendo sus muslos y su sexo al sol, sus pechos desafiando cualquier ley de Newton. Su exclamación de -¡Dios mío!- Pareció despertarlas de su letargo solar. Abrieron los ojos y se levantaron alegres y tintineantes dándole la bienvenida. Lo rodearon dándole besos y animándole a que se pusiera a tomar el sol con ellas. El les dijo que iba a buscar su maleta para tomar su traje de baño, ellas se negaron en redondo y con una sonrisa cómplice Ari le dijo.-La mayoría de las que estamos aquí deseamos verte desnudo, así que no tengas miedo, Jolie sabe perfecto que nos gustas mucho. Luis se puso colorado,volteó a verme y yo sólo asentí con mi cabeza, aprobándole que lo hiciera, esa situación de ver a mi joliepartner deseado por mis amigas, me estaba excitando demasiado. Luis, hize una tímida resistencia, pero ellas empezaron aclamarle, con gritos de eh¡ eh¡ eh¡ eh¡, cada vez mas altos, como si fuera un cohete que esta a punto de despegar y entonces el empezó a quitarse la ropa al ritmo de sus gritos, cada vez mas rápido hasta que al llegar a sus boxers y retírarselos su grito de exclamación llego al limite.

Mientras tanto yo me acerque hasta donde estaban, para tener una mejor visibilidad del excitante panorama. Luis con los brazos levantados y victoriosos de júbilo mostrándose. Al verme que lo moraba extrañamente le entro la timidez y en un acto reflejo, se tapo su pene con las manos, a lo que ellas empezaron a abuchearlo.-¿Yo no pudo mirar?- le repliqué- Soy tu sexpartner, y estas niñas estan ansiosas por saber de tus excelentes habilidades. Todas soltaron una carcajada, incluido Luis, lo mismo que le sirvió para relajarse. Idoia había traído mas cargamento de cerveza en una hielera con hielo, y todas tomamos una cerveza y brindamos por la bienvenida de Luis. Él se tumbó en una hamaca contigua a las de ellas y empezamos hablar totalmente desnudos, bueno, excepto yo, que me mantenía con mi bikini. La mañana transcurría entre risas y luchas en la piscina entre todos, la risa fue el sonido que mas interpretamos, parecíamos niños. Pero ellas jugando, aprovechaban para rozar el pene de Luis y en algunas ocasiones atraparlo con su mano y al mismo tiempo clavaban su mirada en mis ojos, diciéndome con su mirada el grado de excitación que Luis ya tenía. Cada vez sus agarrones a su miembro, duraban más e incluso hacían movimientos masturbatorios en el mismo. Simplemente Luis, era la carnaza de un grupito de adorables pirañas que mordisqueaban “su comida”. Por lo que en cualquier momento podía ser devorado por el grupo. En un acto nos reunimos todas en una esquina, lo mirábamos y le sonreíamos, diciéndonos cosas unas a las otras muy subidas de tono, por lo que soltabamos risotadas a continuación de cada confidencia que salía del grupo. La actitud de Luis era de resignación. Nunca se imagino una situación así, desnudo en una piscina y cuatro mujeres, tres desnudas y yo no, que por lo que se dio cuenta Luis, yo era como la generala mandando a mis tropas. Les hacia indicaciones y gestos dirigiéndome a Luis y ellas reían de nuevo a carcajadas. Por lo que decidí que ya era hora, de empezar la acción. Margarita salio del agua junto conmigo, nos acercamos a Luis, pero por fuera de la piscina, mientras las otras dos nadando se dirigieron hacia él. Tomé el papel que siempre me ha gustado, “la dominante” y tomé asiento en una hamaca con buena visibilidad, en lo que iba a ser el campo de batalla, la actitud de Luis era, del que espera con resignación. Ellas avanzando con seguridad hacia la lucha cuerpo a cuerpo. La primera en llegar fue Margarita que tomo asiento en el borde de la alberca. Se sentó detrás de Luis, y en un gesto de gimnasta paso una pierna a cada lado de su cuerpo, como si Luis fuera un violonchelo, entre las piernas de Margarita. Él se giro y vió el sexo de Margarita totalmente abierto por sus dedos. El siguiente movimiento fue el de tomarle la cabeza con sus manos, y el acto reflejo de Luis fue de sacar la lengua para acercarse a lamer su vagina. Pero ella en lugar de eso hundió la cabeza de Luis en el agua, por la sorpresa casi traga agua y salió profiriendo maldiciones, pero al salir vió que había sido un acto, simplemente para permitir que llegaran los refuerzos por mar. Así que mi joliepartner tenia toda posibilidad de escapatoria perdida.A cada lado Idoia y Ari y en frente el sexo de Margarita, abierto y siendo acariciado por sus manos masturbandose. Fuera del agua “Yo, su Jolie”, contemplando y empezé a acariciarme por encima del bikini, con un consolador, que sin decirle a Luis lo escondí en mi maleta. Pero ahora mi joliepartner tenía bastantes “problemas”, como para pensar en alguien que no estuviera en mi. Dos manos le atraparon su pene y lo estaban masturbando, y las manos que antes habían hecho que su cabeza se hundiera ahora la acercaban a su vagina para que la lamiera. Y Luis lamió, con furia, estaba sumamente excitado; y por su excelente expericia en el sexo oral se dió cuenta de que a Margarita no le gustaba el sexo con cariño, sino sexo duro. Ella lo agradeció con un gemido largo y prolongado, sus compañeras de cuarteto, le mordisqueaban el cuello y las grandes manos de Luis, recorrían sus cuerpos tocaba esos pezones duros y desafiantes, que cada vez que se pegaban a él eran como duros fresas hiriendo su piel. Se amarraron a él como vampiros intentando sacar de su cuerpo el calor y la pasión, al mismo tiempo que no dejaban de masturbarlo. Sus sexos estaban mojados por fuera y terriblemente húmedos por dentro. La lengua de Luis seguía dentro de Margarita y ella no paraba de gemir cada vez mas alto, creo que se iba a venir y lo hizo entre gemidos y movimientos semiconvulsos. Entonces, tal como terminó de venirse se metió en el agua y tomo su lugar Idoia. Margarita se metió en el agua y siguió con las caricias que hacia Idoia, parecía un carrusel, siendo mi joliepartner el eje del tiovivo.

Mientras hacían el intercambio de posiciones, yo ya me había despojado de mi bikini y me estaba acariciando los pechos directamente y la parte baja del bikini estaba apartada hacia un lado y el consolador lo empezé a introducir de forma rítmica y cadenciosa. Nuestras miradas se cruzaron y le guiñé un ojo, en señal de que el podía hacer lo que quisera, cuando de pronto me retorcí en un movimiento, mis caderas se convulsionaro estaba llegando al orgamos y lo vociferé sin recatarme para nada. Luis tomó el sexo de Idoia en su boca, y lo devoró, sin importarle si ella lo quería tierno o agresivo. Él era el que estaba lleno de hormonas, que solo querían ¡Sexo! Un tirón enérgico en el pelo de Luis por parte de Idoia, le dio a entender que ella no solo mandaba en la dirección del cuarteto, sino que en el oral también le iba a dar el “tempo” adecuado. Así que lamió su vagina lento de arriba a bajo, introduciendo su lengua en el interior y en algunas ocasiones lamía hasta su ano. En esas llegadas al nivel posterior ella parecía tener un placer mayor y le estuvo sujetando la cabeza para que siguiera con su “agujero negro”, este no absorbía energía, parecía que a ella se lo creaba ya que sus gritos y movimientos de placer eran muy intensos. Luis no se podía quejar, las dos guardianas acuáticas se estaban alternando en realizarle una delación bajo el agua con una habilidad e intensidad maravillosa y era así, por los gemidos que de pronto espaban por la boca de Luis. Cuando de pronto Idoia, le gritó “Más fuerte en mi ano” y mi sexpartner obediente, aumento sus lengüetazos hacia su ano, en ritmo y en profundidad iniciando una sodomización lingual de la que ella gozaba enormemente. Sus gemidos de placer acabaron en un grito final, digno de la mejor soprano de ópera. Las dos guardianas seguían a buen ritmo sus inmersiones. Idoia se tiró al agua y tomó el lugar de Ari. El estado de Luis, era el de un ser sexual, no era ni humano, ni emocional, aquellas mujeres estaban buscando convertirlo en una “sex machine” y la música de James Brown, empezó a sonar en el interior de mi cabeza. Ari bella, bonita y terriblemente dulce se sentó en el borde la piscina, pidiendo su “ración” de sexo oral. Luis empezó a darle besos y pequeños lametones por el interior de sus muslos. Ella como una mariposa iba abriendo sus alas para tomar todo el calor del sol en su piel, en este caso en su sexo, para recibir las caricias de los labios y lengua en lo mas profundo de su ser. Ari es muy dulce y los instintos sexuales de Luis, en lugar de querer ser violentos eran lentos buscando su aceptación y su placer, como siempre, el no quería el suyo, sino que ella gozara. Idoia y Margarita, habían cambiado de movimientos, y mientras una chupaba su pene la otra atacaba su trasero dándole un beso negro. Que encendía todo su placer. Yo seguía con mi juguete dándome placer mientras los observaba. Los lametones y besos en la vagina de Ari, estaban dando su fruto, sus gemidos y los dedos entre el pelo de Luis, acariciando su cabeza en forma agradecida le indicaban que iba en la buena dirección para darle placer, mucho placer. En un momento, no pudo más y le gritó a Luis.- Penétrame, no puedo más, te necesito-. Él salió del agua dejando a las dos submarinistas decepcionadas, pero lejos de protestar se fundieron en un beso y abrazo, lésbico. No me fije mas en ellas, mi concentración era solo en Luis y Ari, ella se tumbo en una de las hamacas cerca de mi, con sus piernas flexionadas y abiertas y con un gesto inequívoco lo invitó a que la penetrara. Luis tomo un condón y no tardo en hacerlo, de forma lenta y dulce el pene de Luis busco su húmedo refugio, que lo esperaba con toda la lumbre para darle el calor y el placer que ella estaba recibiendo, sus movimientos empezaron lentos y continuos, sus caderas se movían de forma circular en el eje de su pene, cerró sus piernas alrededor de sus caderas y se quedo materialmente colgada, lanzando su pelvis en dirección al pene. El placer estaba siendo “total”. Yo sabía que Luis poco podía durar en esa posición con el placer que ella le estaba dando. Soltándose de pronto y dando un giro súbito, saco su pene de su sexo, y le dio un largo beso, como pidiendo perdón y se puso de espaldas a él sobre “cuatro patas”,  ofreciéndole su jugosa vagina desde esa posición, el la tomó. Empezaron de nuevo el ritmo de la penetración, sus testículos rebotaban en su culo, dándose placer a cada embestida, ella se proyectaba hacia atrás y el parecía buscar el rincón mas profundo de su sexo a cada penetración. Duraron unos minutos más, cuando de pronto llegaron al orgasmo entre gemidos largos y movimientos de placer,  Luis se derramó en su interior, mientras que yo era presa, de otro orgasmo. Mis otras dos amigas habían salido del agua y aun jugaban con sus cuerpos en busca del placer que no tarde en acompañarlas y llenar el aire de unos nuevos gemidos al meter mis dedos, a cada una de ellas e inferirles un orgasmo, aunque sentí como Margarita lo tenía en múltiples,  cuando de pronto Luis me tomó  por detrás tiro el condón y de un solo golpe me penetró y empezó a bombearme, entraba y salí de mi vagina su exquisito pene, mientras que yo continuaba en mi faena de que se siguieran viniendo Margarita e Idoia, rodeo mi cintura con su brazo derecho, y con su mano empezó a frotar mi clítoris, tal y como me gusta, mientras seguía mojando su verga con los jugos de mi vagina, cuando de pronto no sentí como su pene se hinchaba dentro de mi, anunciándome que se vendría, el aumentama el ritmo en sus dedos, yo también estaba por venirme, un orgasmo mixto, por lo que aprete más las piernas y llegamos juntos a un mágnifico y placentero orgasmo, superándose así mismo, con todos los demás orgamos que antes me ha proporcionado. Me abrazó, me dio un tierno beso y se quedó dormido en mi pecho, mis otras amigas también se abrazaron y se quedaron dormidas, decidimos descansar porque aún nos esperaba una larga noche, porque el esposo de Idoia, estaba por llegar y siempre había querido hacer un cuarteto, en el cual yo estuviera involucrada…

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Mi extraño del Starbucks…

Posted in Sin categoría on 20 enero, 2011 by Joliegirl

Después de haber tomado mi sesión de fotos de desnudo, quedé muy excitada por el momento que, para mi, fué de lo más erótico. Con mi amigo no podía hacer absolutamente nada ya que el es homosexual así que decidí tener un encuentro sexual con algún desconocido por lo que decidí que mi punto de encuentro sería el Starbucks.

En aquella acogedora cafetería, lugar de paso yencuentro de presurosos ejecutivos, me senté en el rincón más alejado de la luz, en una de sus mesas color ambar y sillones cafés con aire aparentemente ajeno de todo lo que me rodeaba.

A mi vista, veía un  total de nueve mesas. En cada una de ellas un hombre. Se diría que todos se ignoraban entre sí. Cada uno de ellos inmerso en sus cosas, absortos en sus negocios tal vez  en la lectura rápida de los periódicos de donde poder sacar ideas para nuevos
proyectos y mas negocios. Aunque aparentemente parecían estar todos  relajados, en el fondo el estrés les dominaba intensamente por dentro. La ansiedad y el estrés convivían con ellos, formaban parte de sus absurdas y agitadas vidas. Eran hombres de hoy. Hombres
de diseño. Hombres programa. En sus vidas, las metas estaban perfectamente marcadas: subir, escalar, escalar y subir. Todo al precio que marcase el mercado, sin importar cuál fuese ese precio.

Extrañamente, ese día era un ambiente tan notablemente masculino en el que mi presencia destacaba poderosamente. Mi actitud se
asemejaba en cierto modo a la de ellos. Dispersa, sin fijar mi mirada en nada aparentemente en concreto. Como vagando, alejada de este mundo y desde luego sola, muy sola. No sola porque nadie ocupase una silla junto a mi, sino porque a pesar de tener tantos hombres a mi disposición, tenía un triste vacío que enmarcaba el profundo color miel de mis ojos que así lo delataba.

Aunque tengo el aspecto de toda mujer que ha madurado lentamente, para ofrecer en su sazón todo lo mejor que la naturaleza  generosamente me ha otorgado.

Me gusta mirar sin ser vista. Me gusta observar sin que nadie me advierta, para ello uso unas gafas obscuras, sin duda… Piezas de mi estrategia. Sin embargo mi deseo por ser poseída por algún caballero, estaba aumentando cada vez más, pero aquella tarea resultaba difícil en aquel pequeño recinto, donde las àvidas miradas de aquellos machos visiblemente en celo, estaban despertando en mi un deseo que había permanecido dormido en las últimas horas y que ahora, al verme rodeada de tantos penes, notaba reavivarse con
toda sus fuerza. Mi naturaleza poderosa y sensible se me avivó de inmediato.. Mis pezones se erizaron hasta el punto de notarlos muy duros por encima de mi tenue blusa. Ese día había decidido que la tersura de mis senos no necesitaban de un estrangulante sostén. Mis muslos tremolaron levemente, cuando noté que el calor húmedo que había sentido en tantas ocasiones como aquella,  se instalaba casi de golpe en mi sexo calando rápidamente mi pequeña tanga.
La sensación comenzaba a ser tan fuerte y placentera que me obligé a cruzar fuertemente una pierna sobre otra tratando inútilmente de controlar los pequeños espasmos que se estaban instalando entre los entreabiertos labios de mi vagina. Mi clítoris se empezaba a hinchar
queriendo salirse del capuchón que lo contenía. Empecé a sudar. Mi olor corporal lo había mezclado con un exquisito perfume de frutas exóticas que formaban un conjunto que hacía irresistible el deseo de cualquier macho. Recordó entonces que Luis, uno de mis mejores
amantes, era capaz de oler mi sexo en celo a metros y metros de distancia. Con el tiempo conseguí lo mismo de él, y cuando cojiamos, siempre recogía algo de semen que él había dejado para chuparlo en introducirlo luego en mis fosas nasales. Así guardaba su olor durante días y días.

La revista que tenía entre mis manos fue la excusa para acariciarme con el borde interno de mi antebrazo mis erectos y sedientos pezones. Estaba tan excitada que pensé que lo mejor sería acudir al lavabo para acabar rápidamente con aquel estado de excitación que ya  empezaba a incomodarme.

Por experta que se sea, es difícil disimular una situación tan fuerte como un sentimiento sexual desbordado. Y en ese momento estaba viviendo intensamente una de ellas. Varios de aquellos aparentemente fríos hombres me empezaron a observar atónitos. Me dí cuenta y esto aumentó aún mas mi grado de excitación. Cruzé descaradamente las piernas frente al que me parecía el mas hermoso de todos dejando al descubierto gran parte de mis muslos. Pensé que podría verme hasta mis minúscula y transparente tanga por donde podría adivinarse mi completamente depilado, pubis. Me sentí cada vez mas húmeda. Pensé que de seguir así mancharía la falda y hasta el sillón. No me importó. Entonces, él se acercó, preguntó mi nombre… Me levanté, me acerqué a su oído y le susurré “cojeme aquí mismo” mientras que con mi mano izquierda toque su ya erecto pene sobre el pantalón. Así que él sin pensarlo… Me sentó y bajo hacia mis piernas para lamer mi húmeda tanga y luego pasó la lengua húmeda por toda mi vagina.
Notó que mi clítoris quería reventar y que mi vagina se inflamaba cada vez mas.

Los hombres notaron lo que estaba sucediendo, pero no dijeron nada, era un hecho insólito. Se sintieron bestialmente envueltos por
aquella aquella escena, que les estaba regalando, tan cargada de sexo invadiendo toda la atmósfera que llegó  incluso a paralizar sus mas primitivos impulsos. Nadie se movía, pero todos me miraban con los ojos impregnados de un irrefrenable
deseo. El ambiente se inundó de ese atávico olor a hembra que hace enloquecer al macho. Todos los ingredientes de la vieja ceremonia del sexo habían sido ya convocados. Y ya se estaba iniciando.

Mis pezones estaban cada vez mas erectos, y excitados que acabarían por perforar la blusa. Resultado del excelente oral que me prodigaba, aquél hombre extraño, los empezé a frotar suavemente al tiempo que iba cambiando la expresión de mi rostro que era una
mezcla sublime de deseo, éxtasis, agonía y ansia. Metí la mano entre mis piernas, le ayudé a mi compañero a separar mis tenues bragas y el empezó a frotarme el clítoris y los labios, a pellizcarlos suavemente, empezé, a suspirar, a sudar, a jadear…

No podía mas. Levanté un poco mi trasero, subí aún mas mi falda  y deslicé suavemente mi tanga hasta dejarlas a la altura de los tobillos. Abrí ampliamente mis piernas mostrandole a mi extraño mi sexo abierto y húmedo, que acaricie acompasadamente con todos mis dedos. Empezé a introducir en mi vagina el dedo medio para sacarlo húmedo y chuparlo con deleite.

Ví como uno de los hombres ahí presentes empezó a acariciar su cabello pasando suavemente la mano por su nuca al tiempo que mi extraño me calentaba con besos húmedos y dulces que me empapan los senos desde el cuello. La lengua subiendo y bajando
despacio, se detenía de pronto para corretear por dentro de mis orejas. En un momento  fue tal la excitación que creí que llegaba inminente el orgasmo imparable. Me detuve y procuré distraer mi imaginación. Quería que aquello no acabase. Deseaba disfrutar mas y mas. Besos lentos y mas  besos de labios húmedos y jadeos medio apagados.

Poco a poco, mi extraño fue metiendo la mano entre mis trémulas piernas que ya eran incapaces de proteger con un leve movimiento la unión firme que reclamaba su sexo. Mi vagina quedaba expuesta y abierta reclamando a gritos la atención de mi extraño, mis labios
rojos burdeos enmarcaban el rosa del antro de mi vagina por el que fluía el generoso y apetecible el néctar que salía desde lo mas profundo.  Estaba a punto de estallar. El que me besaba el cuello y los labios, dejó caer lentamente su mano hacia mis pezones erectos abarcando entre su palma la masa tersa de uno de mis senos. Luego bajó su cabeza, primero circundó reiteradamente
con su lengua mis pezones tiesos y duros, luego los mordisqueó con los labios. Finalmente los chupó con fuerza provocandóme un espasmo casi agónico.

Me estaba haciendo enloquecer entre todos. Deseaba ser cojida por todos a la vez  Por la vagina, por el culo, por la boca, entre los pechos, sobre mi abdomen, entre los pies. Entonces mi extraño me levantó del sillón y me echó con violencia encima de la mesa. Me desgarró la blusa. Tomo mis manos por encima de mi cabeza inmovilizándola. Me levanto la falda y me metió su inmensa verga de una sola vez: Dura, grande, caliente, y me cojió, me cojió…como si nunca lo hubiese hecho.

Los dos empezamos a jadear, a ahogar nuestros gemidos. Yo quería moverme pero el no me dejaba. Deseaba sentir la
posesión, el dominio, me tenía inmovilizada, y me cojía y cojía, con inmenso goce, con locura pasional. En el momento del orgasmo mutuo un grito atronó el recinto, mis caderas se convulsionaban junto con las afiladas de él, sentía como su glande latía dentro de mi vagina y explotaba en semen.

Así permanecimos, disfrutando del orgasmo durante un tiempo.

Los demás embelesados, anonadados, se sentían traicionados por ellos mismos, por su cobardía, preguntándose, porque no fueron ellos los que se levantaron, más sin embargo seguían disfrutando de la escenas que les estaba brindando.

Mientras mi extraño continuaba cojiéndome, ambos sudabamos y forcejeabamos como animales en celo, gozando como poca
gente puede hacerlo, dejándonos llevar por aquel loco y profundo sentimiento de pasión, de locura, de celo nuestro placer crecía y crecía y crecía…

Me senté sobre la mesa y rodeé su cuerpo con mis rodillas y empezé a pasar su pene que empezaba a perder su turgencia, por mis pechos, restregándolo, acariciando mis pezones. Luego haciendo un canal con mis senos, colocó su pene en medio, que volvió a ponerse tan duro y amenazante como al principio. Mi extraño lo empezó a frotar y frotar hasta ponerlo a punto de una nueva eyaculación.. Luego me lo metió en la boca y lo lamí desde la base hasta la punta lo mordisqueé. Bebí su esperma que me supo maravillosamente agridulce.

Sobre la mesa… Abrí mis piernas que coloqué sobre sus hombros y le pedí que me lamiera todo mi sexo. Lo hizo, desde el culo hasta el clítoris. Una y otra vez. Acompasadamente. Suave primero, fuerte después. Chupando a veces.  Metió su lengua hasta lo mas profundo de mi vagina. Bebió mi maravilloso liquido espeso que salía a borbotones. Mordisqueó mi clítoris. Le grité que parara un momento para que me penetrara otra vez. Mi extraño obedeció y lo hizo salvajemente, pero antes metió dos dedos en mi culo entreabierto. Ambos volvimos nuevamente a tener un salvaje orgasmo.

Retiró el pene aún chorreante del interior de mi vagina. Meti mis dedos en su boca humedeciéndolos con su saliva y me froté el clítoris con ella, hasta alcanzar un nuevo y último orgasmo, me puse el abrigo, le regalé a mi extraño mi blusa desgarrada, acaricié por última vez su delicioso pene y me despedí de él con un tierno beso.

Un baño excitante…

Posted in Sin categoría on 13 enero, 2011 by Joliegirl

Decidí entrar a la clase de gimnasia artística la cual se paga aparte de las demás clases que te proporciona el Gimansio al que voy.

En el Gimnasio, tengo varias amigas pero hay una en especial que me atre, ella siempre ha pregonado ser buga, (yo soy bisexual) pero eso nunca me ha importado siempre he querido estar con ella intimamente. Para mi gusto, ella es bellísima, blanca, ojos cafes, cabello negro, senos firmes y unas caderas que vuelven loco a todos los hombres.Yo por mi parte, no me quedo atrás aunque soy todo lo contrario a ella, rubia, ojos miel, no tengo mucho busto pero se compensa con mi trasero que bastante trabajo me ha costado moldearlo. En fin cuando entramos a la clase empecé a observar a las chicas de ahí, todas nos veían medio raro, acto al que no le di mayor importancia. Nos pusimos el “uniforme” que usaban ahí, cuando noté que a Abigail le daba pena, así me lo dijo, por que era un leotardo negro de lycra, pero en cuanto se lo puso me quede con la boca abierta, se le veía muy bien. Le ajustaba perfectamente al cuerpo. La maestra empezó a ponernos ejercicios de estiramiento. Cuando la vi sentada con ese pequeño leotardo y las piernas totalmente abiertas en compás no pude evitar sentirme excitada, fue una imagen muy erótica. El ver sus hermosas piernas, bien torneadas, sus muslos, sus pechos, perfectamente bien marcados por el leotardo, me sentí sumamente atraída por ella. Después nos pusieron un ejercicio para abrir mas el compás, se trataba de sentarse una frente a la otra con las piernas abiertas e ir empujando las de la compañera, me encantaba estar cerca de ella y ella de mí, ya que cada vez nos acercábamos más. Me di cuenta de que ella me veía con una mirada algo morbosa la entrepierna, lo cual me excitó.

Terminamos el ejercicio y después nos fuimos a los vestidores, nosotras fuimos las ultimas en llegar al vestidor ya que nos quedamos platicando con la maestra acerca del costo de la inscripción y el uniforme. Al llegar al vestidor Abigail y yo, había varias chicas semidesnudas y como ya me conocen, les dije a las que eran mis amigas… ¡¿SI NOS TOMAMOS UNAS FOTOS SEXYS EN ROPA INTERIOR?! Sólamente 2 de ellas aceptaron, les causo emoción móstrarselas a su pareja… Por otra lado, la verdad es que se me ocurrió esa idea, con el único propósito de ver a Abi en ropa interior. Primero me desvestí yo, traía una tanga en color blanco muy linda y el top del mismo color, ella traía un bóxer rosa y el brasier blanco, se veía muy bien, una vez que tomamos las fotos, las demás chicas se vistieron y nos dejaron solas, entonces fue que me acerqué y le dije que me había dado cuenta como me estaba observando mientras me abría de piernas, ella se sonrojó y no supo que contestarme, me dió la espalda por que le dió mucha pena el que la haya descubierto… puse mis manos alrededor de su cintura, ella estando de espaldas y puse mis senos calientitos cerca de ella, le susurré al oído que me encantó que ella me estuviera viendo. En ese momento no supo que hacer, se puso tan nerviosa que le empezaron a sudar las manos. Me acerqué, le dije que tenía mucho calor por el ejercicio y que lo mejor era meternos a bañar para bajarlo y por supuesto asearnos. Había una sola regadera disponible, así que le propuse que nos bañáramos juntas. Impresionantemente, ella aceptó… Eso era música para mis oídos… Ví esa mirada febril, que es tan distinguida en nosotras las mujeres, cuando estamos excitados, lo cual me dió luz verde para hacer lo siguiente… Le quite el brasier lentamente mientras recorría mis manos por sus pechos, los apretaba, los masajeaba y pellizcaba sus pezones, al mismo tiempo besé su espalda, desde la nuca hasta donde empieza la cadera, pasaba mi lengua y saboreaba cada parte de ella. Ella estaba excitadísima, siempre supo que me atraía, pero yo me detuve por no perder la amistad con ella, seguí en lo mio, empezé a besar sus nalgas, y entonces ella tomo las mías y me dijo que siempre le habia gustaba como se me veían cuando caminaba, esto me excitó tanto… que empezé a acariciar las de ella por encima de su boxer, dezlizándoselo poco a poco, hasta despojarla de el, ella estaba de frente contra la pared y yo detrás de ella arrodillada besándola y mordisqueando suavemente, mientras yo me masturbaba. Cerró los ojos y se dejó llevar por el momento y la excitación de que nos descubrieran. El agua caía por nuestros cuerpos mientras la volteaba y le daba sexo oral, apoyo una pierna sobre mi hombro y acercaba mi cabeza hacia su vagina. Al mismo tiempo que le lamía el clítoris metía mis 2 dedos lentamente por su vagina, lo cual hizo que llegara a su primer orgasmo.Acaricie sus piernas y las recorría con mi lengua, las besaba y me frotaba los senos contra ellas. Me incorporé y la besé, su lengua y la mía se movían como 2 serpientes librando una fiera batalla, ella empezó a acariciar mis nalgas, besaba mi cuello, mis senos, succionaba mis pezones mientras me metía 1 dedo en mi vagina, yo me retorcía de placer y gemía cada vez mas fuerte conforme iba aumentando el ritmo de sus dedos, nos empezamos a masturbar mutuamente hasta que llegamos al orgasmo. Pude sentir como sus jugos se escurrían por mis dedos junto con el agua caliente de la regadera, ella no perdió la oportunidad de regresarme el favor y darme el mismo placer oral que yo le había dado, metió su lengua por mi vagina, jugó un poco con mi clítoris mientras que con mi mano derecha acariciaba sus senos y con la izquierda la masturbaba, no tardamos mucho en alcanzar un glorioso y fuerte orgasmo, en realidad… en mi caso, fueron varios.Su corazón latía con fuerza, sus pezones estaban duros, me veía y me acariciaba el rostro mientras que su respiración se normalizaba, yo respiraba su aliento y ella el mío, me abrazó y pude sentir sus pechos contra los míos, era una sensación deliciosa. Nos acariciábamos de tal manera que pude sentir como cada parte de mi cuerpo se aferraba a ella.Fue increíble, después de ese momento tan bello la besé tiernamente, ella seguía con el espasmo del orgasmo… cerré la regadera, salí de la misma, le dí la espalda y con una sonrisa en mi rostro me despedí de ella agitando mi mano…

Los mandamientos joliescos de una ninfómana

Posted in Sin categoría on 12 enero, 2011 by Joliegirl

1. Si te coje mal una vez es culpa suya, tuya si son más veces.

2. Me vestiré como quiera y se la mamaré a quien quiera mientras siga pudiendo arrodillarme y respirar.

3. Las mujeres son para la amistad. Los hombres para tener sexo.

4. El dinero es poder. El sexo es poder. Obtener dinero del sexo es solo un intercambio de poder.

5. El sexo es fácil, lo díficil es el amor… Por eso siempre me han gustado las facilidades.

6. Los hombres engañan por la misma razón que los perros se lamen los huevos: Porque pueden!

7. El único lugar donde puedes controlar a un hombre es en la cama. Si pudiesemos chuparsela todo el tiempo, podríamos dominar el mundo.

8. En el mundo hay 2 clases de hombres, los que te toman de la mano y los que te cojen.

9. En esta era, dónde el tiempo es oro, no lo pierdas; pídele que te muestre el pene por bbm, msn o e-mail, no te vayas a llevar una decepción.

10. El que no llora no mama, por eso siempre me ha gustado llorar.

¿Cómo se llega al punto G?

Posted in Sin categoría on 5 enero, 2011 by Joliegirl

Como muchos de ustedes saben, tengo una mamá sexóloga, (supongo que ese es uno de los motivos de mi adicción al sexo). Mi mamá y por experiencia propia, dice que tomando en cuenta la zona en la que se puede ubicar el punto G, o sea, en la parte anterior de la vagina, se puede estimular con el dedo y con el pene en ciertas posiciones sexuales que a su vez exciten la pared anterior; así como, con un vibrador u otro juguete sexual; más allá de detallar una técnica, requiere una búsqueda de la pareja en constante comunicación para conocer cuál es la sensación al tacto o contacto,  si requiere mayor presión o algún movimiento en especial.

La mayor parte de las mujeres se preocupan en exceso por localizarlo… Cuando NO deben hacerlo, no se trata de localizar aquí o allá, sino de comprender que hay todo un mundo de sensaciones que se registran y que ni siquiera tienen que ver sólo con el orgasmo, como si ése fuera el único objetivo; hay múltiples posibilidades que ofrece el cuerpo antes que quedarse con un pequeño modelo, incluso es posible tener orgasmos sin una sola caricia.

Beverly Whipple, es una de las científicas que más estudios y difusión ha hecho sobre el Punto G, ella nos resume ese tema en la siguiente frase: “El clítoris es maravilloso, el punto G y las fantasías también, cualquier cosa, menos pensar que hay sólo una manera de gozar”

Sin embargo, si ya te lanzaste a su exploración, existen algunas técnicas para hacer mas fácil esa búsqueda: una es examinar la vagina con los dedos indice y medio puestos en forma de “J”, comenzando por la pared frontal (la mas cercana al hueso de la pelvis) y moviendo el dedo en círculos.  

Es importante para el éxito de la indagación, que la mujer vaya indicando a su pareja, lo que va  sintiendo sin pretender que lo adivine. La zona en cuestión tiene una textura áspera o estriada (que se diferencia de la superficie suave y lisa del resto de la vagina), y al ser estimulada aumenta de volumen, se encuentra en la llamada esponja uretral, una zona rica en terminaciones nerviosas, esto hace que sea altamente sensible a la estimulación. Se encuentran aquí, también, las glándulas de Skene, ubicadas alrededor de la uretra.
Durante la exitación sexual, en toda la zona de la esponja uretral, aumenta considerablemente el flujo sanguíneo. Esto hace que el punto G se inflame y de esa manera sea más fácil de encontrar.

Las glándulas de Skene también reaccionan a la irrigación sanguínea, causada por la exitación, produciendo un líquido similar al que produce la próstata de los hombres.

Este fluído sería expulsado por la abertura de la uretra, junto a la vagina,durante el orgasmo,como una especie de eyaculación.

El punto G y las glándulas de Skene pueden variar de tamaño de una mujer a otra o incluso no existir. Si el punto G es demasiado pequeño es posible que sea difícil de localizar.

A lo largo de los años mucho se ha especulado sobre la real existencia del punto G, lo cierto es que existe y si descubres en donde se ubica y aprendes a estimularlo, obtendrás el doble de placer en cada orgasmo.

Esta zona es sumamente sensible y la estimularás explorando y tocando. Durante la penetración, la mejor posición será mediante el coito vaginal realizado por detrás, es decir la posición “de perrito” (mi favorita, ahora saben porqué), pero aún así, reitero, cada mujer debe decirle a su pareja en dónde está sintiendo mayor placer.

“Bien venida” al año nuevo….

Posted in Sin categoría on 3 enero, 2011 by Joliegirl

Después de los festejos con la familia de fin de año mi mejor amigo y su novia me invitaron a ir a jugar billar con unos amigos y luego a bailar.

Realmente estaba un poco mareada por la cantidad de alcohol que había tomado y no quería ir, pero mi mejor amigo insistió tanto que al final me di una ducha y me arreglé para salir.

Mi vestimenta le pareció un poco anticuada a Sandra, por lo que fuimos los cuatro a su casa y elegimos ropa para ponerme.
Como Sandra es más bajita que yo, su ropa me quedaba un poco corta pero de medidas somos parecidas de arriba, ya que de cadera soy bastante más voluminosa.

Me probé un conjunto en microfibra de blusa y minimicrofalda color verde agua que era una belleza como se sentía en la piel.
La blusa era totalmente sin espalda y el escote se regulaba por las tiras y para que no me quedara demasiado corta en el abdomen tuve que estirar los breteles de tal forma que casi se me veían los pezones que por el roce de la tela y por no tener sostén se me habían puesto bien duros.
La falda era una risa ya que para que no se me viera la el culos o mi vagina me la tenía que bajar un poco mas debajo de la cadera; por lo que de atrás se veía el nacimiento de mis glúteos y de adelante, si no estuviera totalmente depilada se verían casi todos mis pelos púbicos. Por esta causa no me pude poner mi tanga, así que iba sin ropa interior.
Completaba mi indumentaria un par de medias autosostén negras de red y botas altas.

Realmente me veía como una puta, pero me agradó como me veía. Antes de cambiarme, le hable a mis sexpartner para que nos alcanzara en casa de Sandra, una vez vestida salí, (para esa hora ya había llegado Joaquin, mi sexpartner) para que Joaquin y mi amigo me vieran mientras Sandra se bañaba y se cambiaba de ropa.
Joaquin al verme me dijo con la boca abierta y una erección que iba a romper el pantalón,…”te quiero coger”…..
Mi amigo que estaba igual de excitado me dijo en broma…”yo también”…
Verlos así hizo que me mojara toda y que a pesar de ser mi mejor amigo, deseara tenerlo adentro, por lo que les dije que ahora era imposible por Sandra pero que luego podría ser.
Joaquin y mi amigo se miraron y se rieron preguntándome si era una broma, a lo que les contesté que no y para demostrárselos voy a adelantar algo…. tengo 5 minutos para hacerles unas chupaditas.

Inmediatamente los dos estaban con los penes de afuera y me doblé por la cintura para hacérselo primero a mi sexpartner y mi amigo aprovechó la posición y que estaba sin tanga para tomarme de la espalda y cogerme como un loco, no habían pasado ni dos minutos cuando siento que mi vagina era inundada por la leche de mi amigo, así que apuré lo que le estaba haciendo a Joaquín haciéndolo acabar en el mismo momento que escuche que la Sandra cerraba la llave de la regadera. Como no tenía donde escupir su leche opté por tragármela, cosa que no hago por gusto, pero en esa ocasión la sentí deliciosa.
Inmediatamente los dos se acomodaron las ropas mientras que yo tuve que entrar al baño donde estaba Sandra diciendo que no aguantaba las ganas de orinar.

Mi sexptarner y mi amigo me habían cogido y me parecía delicioso, pero me había quedado con una calentura enorme ya que a mí no me habían dado tiempo para nada y me quería acabar, quería desahogarme.

Finalmente salimos los cuatro rumbo al billar Sandra y mi amigo en su coche y nosotros en el nuestro, Sandra iba muy mona y provocativa también.
Por suerte Sandra nunca sospechó lo que ocurrió mientras ella se bañaba.

Cuando llegamos al billar nos presentaron a los amigos, que era una barra como de diez donde solamente dos tenían novia.

La sensación que causé por ser una cara nueva, estar vestida (por decir vestida ya que si querían me podían ver desde los pezones hasta la vagina) muy provocativa y por ser muy atractiva, fue muy grande.
Los chicos que estaban sin novia inmediatamente me invitaron con tragos y cigarrillos.

Yo acepté los tragos y luego les mentí que no quería tomar más porque ya estaba medio borracha (cosa que no era así).

Jugamos unos pooles y yo aproveché para que me vieran todo con todo lujo de detalles. Cosa que provocó que las chicas que estaban con los novios los convencieran para irse con la excusa de ir a bailar.

Quedamos nosotros cuatro y seis amigos de mi amigo para ir a un boliche que para mi gusto era bastante raro y al que Sandra no quiso ir ya que dice que en la pista de baile no hay nada de luz, que es un sótano oscuro y solamente hay luz tenue en la barra de bebidas.
Mi amigo habló a solas con sus amigos y se fue con Sandra a otro local de baile.

El problema que se dio fue que quedamos 8 para ir en un solo coche, por lo que nos tuvimos que acomodar de la siguiente manera: los dos más corpulentos (mi sexpartner y otro chico bastante grande) en frente, el resto nos ubicamos atrás, por supuesto que un chico bastante flaquito y yo fuimos sobre las piernas de los otros cuatro.
Cuando subí al coche y como me tenía que acomodar en las piernas de los chicos, aprovecho haciéndome que estaba medio borracha para tocarles el pene y para mi sorpresa todas estaban erectos.
Uno de ellos no aguantaba la presión que hacía su aparato en los jeans y sin avisar nada se bajo el cierre y la sacó.
¡Dios mío! ¡Que tamaño tenía ese animal!Quedé fascinada pero hice como que no me daba cuenta. Como estaba sentado a mi lado, le digo al chico que me llevaba en las rodillas, “me cambio para el de al lado para aliviarte un poco”.

Cuando me senté en las rodillas del chico siento en mis glúteos el roce de semejante verga y quedé totalmente mojada. Inmediatamente sus manos se apoderaron de mis tetas mientras que otras manos, muchas manos, recorrían mi culito y mi vagina. Pronto unos dedos jugaban con mi vagina, y dos más se habrían paso en el interior de mi culo. Ya no aguantaba más, quería aquel pene en mi culito que estaba dilatado y lubricado con mis propios jugos, así que me levanté un poquito, la acomodé en la entrada de mi culito y muy despacio me fui dejando caer hasta que la sentí totalmente adentro. En ese momento comencé a tener un orgasmo fuertísimo y todos se dieron cuenta de lo que pasaba.

Los chicos nos guíaron a una cabala por el desierto de los leones y entramos.
Apenas adentro se me tiran como fieras y pidieron lugar para cogerme.

Yo ya desnuda me paro en medio y les digo por que no lo vamos haciendo de tres por vez?…
No había terminado de decirlo cuando uno de ellos me dice que primero se las tengo que chupar a todos.
Se sientan en los sillones y yo de rodillas comienzo con mi tarea ante una hermosa colección de penes de muchas formas y tamaños.
El primero no duró ni un minuto y cuando quise sacar mi boca me apretó la cabeza y me dijo que la tragara toda y obediente lo hice.
Seguí de esa manera con todo y muchos me obligaron a tragar la leche y otros me acabaron en la cara y las tetas.
Pero yo quería coger…. así que me monté sobre mi sexpartner dejando mi culito expuesto para los chicos y como muchos ya se habían recuperado de la felación, se fueron turnando en mi culo para cogerme. En eso llegó mi amigo y también tomó cuenta de mi culito y en aproximadamente dos horas y media de recibir frenéticamente penes en mi culo hasta lastimarlo verdaderamente, me había acabado como veinte veces.
Hora le tocaba a mi sexparner hacerme un oral en mi culito y lo hizo como todo un maestro. Después me metió su pene de un solo golpe y me dio a lo bestia logrando destrozarlo aún mas y hacer que sangrara, cosa que a nadie le importó.
Comenzaron ahora a montarme de a tres y mientras uno me seguía rompiendo el culo otro me daba por la vagina que también estaba irritada y otro se desahogaba en mi boca.
Yo vivía un orgasmo detrás de otro, cada vez que uno de los chicos cambiaba posición con otro yo tenía un orgasmo.
Esta maratón sexual duró más de seis horas, donde yo quedé totalmente destrozada.
No podía ni siquiera estar sentada, me caía, pero si me hubiesen seguido cogiendo yo me habría seguido acabando.

Quedamos todos dormidos por unas diez horas y yo estaba toda pegajosa de la leche seca que tenía en la cara el pelo y todo mi cuerpo.

Cuando me desperté les pedí que por favor me llevaran a la ducha porque no podía caminar y entre cuarto me llevaron y me pusieron en una tina

Luego llenaron la tina y pusieron sales aromáticas. Me trajeron vino tinto y café negro, lo que me devolvió en algo las fuerzas.
Terminé mi baño y ya con algo de fuerzas logré salir sola de la tina y ponerme una bata de baño que me habían traído.
Totalmente dolorida e irritada caminé hasta la sala y estaban todos reunidos desayunando, me senté con ellos y recién ahí pude verles las caras.
Conversamos de todo y nos preguntaron cuando íbamos a venir nuevamente y les dije… ¡no antes de un par de meses, cuando me recupere!…

Luego me vestí para irnos y los chicos dijeron que se querían despedir como correspondía y me tiraron sobre una mesa con el pecho pegado a ésta y apoyada en mis piernas, entonces de a uno en uno fueron penetrándome y cogiéndome hasta que todos, inclusive mi sex partner se acabaron adentro mío provocándome cuatro orgasmos más.

Me obligaron a que se las limpiase con mi boca y luego nos retiramos….. Y esa fue mi “bien venida” al nuevo año….