Ser amante es disfrutar del placer a cada instante…. Hoy yo descubri que soy tu amante…

Era viernes por la noche, habíamos quedado sobre las 9:30 en vernos y pasar el fin de semana juntos. Llevaba llaves de su casa pues el último día que nos vimos me comento que tenía mucho trabajo previsto para el viernes y no creía estar en casa hasta más allá de las 11.

Entre a su departamento, había un olor que lo inundaba por completo. Era un olor muy dulce pero sin llegar a empalagar. Todo el comedor estaba adornado con pequeñas velas, todas ellas encendidas y dando lugar a una luz muy tenue. Me extraño no verle allí así que lo busque por las distintas habitaciones. Llegada a la habitación principal, cual fue mi sorpresa al verle en un lado, completamente desnudo y con sonrisa muy picara conduciéndome a mirar hacia la cama. Sobre ella estaba un chico de esplendido cuerpo también desnudo. Se le marcaba cada uno de los músculos que daban lugar a su cuerpo, un cuerpo algo moreno dándole así un aspecto saludable.

Estaba tan asombrada debido a esa situación que quede inmóvil, incapaz de hacer un solo movimiento. Las manos de ese desconocido empezaron a acariciarme suavemente sobre la ropa. Fue entonces cuando salí de mi inmovilidad dejándome llevar y disfrutar de esa sorpresa que había preparado para mi, de ese placer que iba a sentir y que el iba solo a observar. Empezó a desnudarme lentamente, sus manos recorrían mi cuerpo y me hacia vibrar cuando sus labios húmedos, calientes rozaban la piel de mi cuello. El permanecía en un lado y parecía estar muy excitado viéndome ahí, con ese desconocido pues se acariciaba su sexo pero no con el ímpetu de una masturbación. Empecé a acariciar a ese chico, recorriendo todo su pecho con mi lengua mientras usaba la yema de mis dedos para reconocer toda su espalda. Se abalanzo sobre mí haciendo que cayera sobre la cama con su cuerpo encima de mí. Me sentía muy excitada pues él estaba ahí viéndome disfrutar, sin participar en mi “fiesta”. A ratos le miraba de forma muy viciosa provocándole aun más y me encantaba darle esa sensación. El chico desconocido me fue desabrochando el pantalón dejando al descubierto la transparente tanga que cubría mi vagina. A la vez que me lo iba quitando mordisqueaba mis muslos llegando así hasta la altura de mis tobillos. De pronto se coloco sentado sobre mí dejando al alcance de mi boca toda su masculinidad. Empeze a chupar el pene de aquél desconocido, pero justo como a mi amante le gustaba, lo quité de encima de mi para que se recostara y sólo disfrutara,  a la vez que lamia su sexo acariciaba toda su espalda pues parecía hacerle temblar mucho más. Besé su cuello, deslizando esta vez mi boca hacia su pecho pero muy despacio, me deleité con sus pequeños pezones los cuales se irguieron con el mínimo contacto de mi lengua con ellos. Tuve la tentación de mordisquearle pero me detuve pues eso implicaba aplazar la acción que deseosa estaba llevando a cabo. Me coloqué de forma más cómoda para alcanzar mejor esa verga desconocida para mi, besaba sus testículos, intercalados a esos besos lametones muy muy suaves pues no quería excitarle a tal grado que llegara al orgasmo.

Acariciaba también sus muslos, de hecho deslizaba mis manos hasta la altura de sus rodillas. Su pene estaba ya muy duro y dejaba salir algo de su líquido preseminal humedeciéndole. Besé tiernamente la punta de su pene, impregnando mis labios de ese líquido, saboreándolo a su vez. Seguí con los besos pero me deslizaba hasta sus testículos. Una vez allí empleé la lengua para hacerle el camino inverso. Se mostraba deseoso de que abriera la boca y lo introdujera dentro pero yo quería esperar, quería alargar ese placer todo lo más que me fuera permitido. Me acerqué a su ano, entreabrí un poco sus piernas y coloqué allí mi lengua. Lo lamía con fuerza, a veces rápido a veces despacio. Él arqueó algo sus piernas pero no sólo para facilitarme las cosas sino también para sentir mis lambidas mucho más. Alterné el lamer su sexo (únicamente lametones) con el lamer su ano. Su excitación iba en aumento, posó su mano sobre mi cabeza queriendo desplazarme hacia su sexo, dejarme allí detenida.

De acuerdo con sus deseos abrí la boca e introduje su sexo, sólo la punta. Lo acaricié con mis labios, dejé la lengua en ese instante en completo desuso, como si no existiera. Poco a poco fui emocionándome introduciendo más su pene y ahora si jugando con mi lengua a su vez. Ayudaba esos movimientos con mi mano, haciendo algo de presión para proporcionarle más placer.

Chupaba todo su pene con fuerza pero me iba deteniendo para hacerlo más lentamente y así no sólo hacerle sufrir un poco a él sino para ayudarme a descansar la boca. Me agarraba con fuerza mis manos ahora colocadas a cada lado de su cuerpo. Finalmente lo fui introduciendo muy dentro de mi boca, tocando casi con la nariz su poco vello púbico. Fui moviendo por todo él la lengua hasta que lo saqué fuera para ahora introducir y sacar su sexo con rapidez y mucha ritmicidad… Entonces, le dirigí a mi amante miradas, mientras que él me daba entender que sentía una gran envidia por no ser él quien disfrutara de ello pero a la vez una enorme excitación por verme disfrutando con otro.

Le vi levantarse del lugar que había escogido para contemplar y se acerco a mí. Se coloco con la cabeza muy cerca de mi vagina, podía sentir el calor que de su boca se desprendía. No pude más que estremecerme, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo dejando salir a su vez un pequeño gemido algo ahogado por la ocupación que sufría en esos instantes mi boca. Los pechos se endurecieron, los pezones estaban tremendamente excitados. Me estremecía cada vez que sentía los labios de mi amante entre mis piernas, pensaba que era su pene el que acariciaba mi boca, y no la del otro chico desconocido, sintiendo su calor, su humedad…esa misma que yo empezaba a rebosar debido al esplendido juego que estaba llevando a cabo con mi clítoris y su lengua, sus dedos acariciando la vagina abriéndola y penetrándola…Casi sin darme cuenta me vi sintiendo como un suave pañuelo cubría mis ojos y parte de el caía sobre mis hombros como si de una pluma se tratara. Esta situación me superaba, eran mas de dos manos las que sentía recorrer mi cuerpo, dos lenguas que rozaban y lamian mis pezones, dos bocas que mordisqueaban a su antojo todo mi cuerpo desnudo… ansiosa estaba por conocer cual de esos varoniles olores correspondía a mi amante, que piel era la suya, que boca, que dientes… Estaba en tal nivel de excitación que no podía dejar de moverme sobre la cama, agarrando con fuerza ya fuera la almohada, ya fuera la sabana. Me coloque a cuatro patas deseando que la sensación de la que estaba disfrutando mi cuerpo también lo disfrutaran mis glúteos y así fue.Alguien se coloco bajo mi entrepierna para chupar mi clítoris mientras el otro lamia mi ano con mucho esmero mientras se valía de sus manos para acariciar y pellizcar mis pezones. Mi excitación era tal que poco quedaba ya para alcanzar el orgasmo. De pronto fui volteada y a su vez penetrada. Sentí un jadeo cerca de mi oreja, lo reconocí enseguida supe que era mi amante el que al igual que yo parecía necesitar poco movimiento para alcanzar su orgasmo. Se contoneaba con rapidez, contoneos a los que yo ayudaba moviéndome con rapidez, apretando mi vagina su deliciosa verga, estrechando su cuerpo fuertemente entre mis piernas. Mientras que el chico desconocido se masturbaba con mi boca, de pronto… Ya sólo era perceptible la hinchazón de nuestros sexos, y el ferviente deseo de alcanzar el orgasmo.

Fuertes gritos inundaron la sala seguidos de fuertes jadeos de cansancio, estábamos exhaustos. El chico se retiro… Mi amante y yo quedamos tumbados uno sobre el otro, oyendo el palpitar de nuestros corazones, mojándonos con el sudor de cada cual, notando las contracciones de nuestros sexos. No pude mas que abrazarle y agradecerle esa nueva experiencia que me había regalado…

2 comentarios to “Ser amante es disfrutar del placer a cada instante…. Hoy yo descubri que soy tu amante…”

  1. te amo jolie, te has convertido en una maravillosa fantasia sexual, eres un sueño k me encantaria algun dia hacerlo realidad cuando por fin pueda besar todo tu cuerpo y penetrarte hasta k quedes bañada de tantos orgasmos…

  2. Joliegirl Says:

    Gracias corazón, eres muy amable… Besos joliescos

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