A dos años de ausencia de Jolie

Posted in Sin categoría on 18 septiembre, 2014 by simplementeal

Sé que tus lectores entrarán para leerte…

Sé que hay quienes aún están inscritos a tu blog, esperando que vuelva a aparecer la ninfómana, la escritora, la inspiradora…

Sé que con estas primeras líneas muchos entenderán que esta entrada no es tuya y pararán de leer…

Sé que algunos más, los menos, buscarán en mis letras “algo”, como lo he buscado yo en este tiempo…

Hoy no te busco, hoy no te espero, hoy te recuerdo, simplemente porque eres tú: “mi Jolie”.

Hoy recuerdo, como si fuese ayer, la primera vez que te vi.

Una reunión, en una cantina en El Centro Histórico de la Ciudad de México, con mucha gente, demasiada, quizá.

No recuerdo a todos los asistentes, ni recuerdo la hora, no sé quién te invitó, no sé quién te llevó, pero solo recuerdo que llegaste.

Te vi cuando salía a fumar, nos presentaron, sonreíste, con esa sonrisa tuya, única, espectacular y sin más me saludaste.

Al volver, después de haber pasado de una mesa a otra, tocó el momento en que coincidimos, hablamos por primera vez y me dijiste que habías ido a esa reunión exclusivamente a conocerme. Como yo me llevaba todo en broma, pensé que tú bromeabas igual, sin embargo, el tiempo y la vida me dieron la oportunidad de darme cuenta que era cierto.

Nunca olvidaste nuestro primer encuentro, ni nuestros intercambio de mensajes públicos, en los que dábamos a conocer quiénes somos, lo que éramos y lo que queríamos ser.

Recuerdo los celos, los mensajes de envidia, de molestia, los enojos con personas cercanas que pensaban que tú y yo acabaríamos cogiendo solamente y que uno utilizaría al otro y viceversa, sin embargo, tú y yo estábamos por encima de eso.

Siempre estuvimos más allá de lo carnal, del placer de ver tus nalgas, de disfrutar del espectáculo que era tenerlas; estábamos más allá del “vernos”, sino que nos disfrutábamos de forma única, especial, en las que el sexo era tema, pero realmente nos valorábamos y respetábamos de una forma única.

Recuerdo que había quienes pensaban que yo te había fotografiado desnuda para incluirte en alguno de los “calentarios” y de la risa que me dio saberlo, porque entendí que había gente demasiado pendeja como para entendernos.

Recuerdo aún nuestras llamadas, esas, las que solamente podíamos tener tú y yo, en la que no era Jolie la que hablaba, ni Al el que respondía, sino que eramos las dos personas que de verdad éramos… o sea, los mismos de Twitter, pero en una llamada telefónica, en las que nos volvimos confidentes… amigos.

Hoy te recuerdo y te extraño, porque sé que no hay allá “afuera” nadie como tú, porque tú eras mía sin serlo y yo era tuyo sin jamás hacerlo.

Porque eras “Mi Jolie”, libre, ninfómana, 49er, profesionista, independiente, artista y segura.

Hoy te recuerdo y te extraño, porque así como me hacen falta tus nalgas, así me hace falta tu mirada y tu sonrisa.

Hoy te recuerdo y te extraño y quiero que lo sepas, porque han sido meses de ausencia, de silencio, de vacío.

Hoy te recuerdo y te extraño, te pienso y me preocupo, porque sé a dónde te dirigías y no sé si llegaste; porque pienso que si ahí te quedaste, es justificada la preocupación que siento.

Hoy te recuerdo y te extraño, y créeme, que así, sin amor ni mamadas, nadie te extraña tanto como lo hago yo.

 

Lunares

Posted in Sin categoría on 1 marzo, 2012 by Joliegirl

Mi primera masturbación frente a un extraño…

Posted in Sin categoría on 17 febrero, 2012 by Joliegirl

Una habitación oscura, una ventana desde la que se puede observar perfectamente el atardecer, una hermosa rubia veinteañera de largos cabellos tumbada desnuda en la cama y un extraño camara en mano…

Caía la tarde, y los tenues rayos, acariciaban la delicada piel de un hermoso, esbelto y desnudo cuerpo femenino, mientras retozaba sobre la colcha de una amplia cama.

Sus delgados dedos, recorrían delicadamente sus humedecidos muslos, mientras un estremecedor gesto de placer recorría todo su cuerpo erizando sus turgentes pezones y hasta el más recóndito vello de su cuerpo, humedeciendo instintivamente sus labios. Su mirada perdida en el vacío, gotas de sudor deslizándose por su cara, acababan estrelladas contra sus senos, mientras un gemido gutural, rasgaba el silencio de la estancia.

Un mudo espectador, parapetado tras su cámara, no pierde detalle y retrata fotograma a fotograma, los momentos álgidos de placer de tan delicada dama.

Ignorando por completo la presencia del extraño, seguí acariciando mi clítoris inflamado, poco a poco, la humedad inunda mi vagina, mis abultados labios vaginales, aumentan más, la sensación de placer, consciente de este momento, deslizo mi dedo hasta la entrada de mi depilado pubis y con tiernos movimiento, accedo poco a poco a su interior. En el momento en el que el dedo penetra lentamente percibo como las paredes lo envuelven y un escalofrió de placer surge desde la parte inferior de mi columna vertebral y recorre todo mi cuerpo hasta llegar a la base de mi cuello, estremecedores gemidos surgen de la profundidad de mi garganta, erizando mis turgentes senos, que parecen saludar al cielo, en un acto reflejo mis dientes blancos se aferran en estremecedor reflejo de placer a mis untuosos labios.

El extraño observa, mis compulsivos movimientos de placer. Ve como me estremezco, es testigo privilegiado de como todo mi cuerpo vibra, como el sudor recorre todo mi cuerpo, como mis manos, buscan y recorren todos los puntos erógenos de mi cuerpo, hasta que por fin un profundo gemido, indica que he llegado al clímax.

Todo mi cuerpo se retuerce, completamente envuelto en una fina película de sudor, mis inflamados senos, mis humedecidos dedos, mis exuberantes labios y mi cabello completamente mojado…

Un solo pensamiento recorre la mente del extraño…….. Hermosa mujer y hermosos veinte años…

La tradición del Super Bowl de Jolie…

Posted in Sin categoría on 10 febrero, 2012 by Joliegirl

5 de febrero, como siempre es el día que espero con mayor ansiedad.. 5 de febrero, el SUPER BOWL…

Quedé de ir con un amigo, Daniel… A casa de sus amigos… Como siempre estaba emocionada, Gigantes contra Patriotas jugarían, como ya algunos de mi TL saben que me caga Brady, motivo por el cual en esta ocasión le iba a Gigantes, aunque hayan sacado a mis 49’ers.

Así empezó el juego… Una excelente partido… Cuando de pronto grite a los asistentes.. Si gana Gigantes, dejaré que me cogan entre todos… Daniel, mi amigo que ya me conoce, reforzó lo que había comentado diciendo que hablaba muy en serio.

De pronto, todos los que le iban a Patriotas, se pusieron en su contra… Todos gritaban y apoyaban a Eli y de vez en cuando vi como uno que otro se sobaban el pene encima de sus pantalones.. Situación que provocó que empezara a mojarme… Fernando, uno de los amigos de Daniel, no mencionaba palabra pero me miraba con todas las ganas de empezar ya , se acercó a mi y empezó a besarme , su mano no tardo en llegar a mi entrepierna el solo roce me provocó escalofríos, pero lo detuve… Le dije que aún no terminaba el partido… Se contuvo.

De pronto, último cuarto… En el último minuto anota Gigantes, dándoles la ventaja y quedando casi un minuto a Brady para anotar y ganar… Lo cual no sucedió!! Gigantes ganó y entonces Fernando se volvió a acercar a mi, yo estaba sentada en un un sofá y sin más ni más me separo las piernas (por supuesto yo llevaba falda con medias que llegaban hasta el muslo y por supuesto una linda tanguita roja) y se introdujo entre ellas , movió mi tanguita y con su lengüita comenzó a hacer estragos , en apenas unos segundos me estaba desarmando , volvió a juntar mis piernas para quitarme la tanga y apenas toco la alfombra mis piernas se abrieron automáticamente no podía esperar mas ese tipo sabia muy bien como deleitar a una hembra , la falda estaba completamente en mi cintura , que rico se sentía su lengua , me estaba trastornando , sus dedos entraban y salían de mi vagina sin ningún impedimento , estaba empapada , Cristian desde atrás del sofá comienza a besarme el cuello y a acariciar mis senos fue desprendiendo mi blusa hasta desabotonarla por completo levanto mi brasier y se dedico a mis pezones a los pocos minutos mis tetas eran vorazmente comidas por Cris y mi sexo cada vez mas empapada , Fer seguía produciéndome espasmos , era la mejor mamada que me habían dado , jamás me había imaginado que fuera a estar disfrutando tanto de lo que estaba haciendo , mis dudas por venir se estaban convirtiendo en un delirio por no detenerme nunca , Alejandro tomo mi mano y la llevo a su verga para que le diera un poco de placer .

– Ven Jolie vamos a la recàmara que vas a estar mas cómoda
– Por 2 horas soy toda de ustedes
– Te voy a dar una chupada de panocha nena que no vas a querer irte mas-
Al llegar junto a la cama dejo caer mi falda me quito la blusa y el sostén que para ese momento ya no cumplía con su función .
Me senté en el borde de la cama y Fer me recostó, volvió a meterse entre mis piernas y me devoro la vulva mmm , estaba por llegar a mi primer orgasmo Ale y Cris se habían apoderado de mis senos…
– Ahí si, si , me vengo-Grité
Llegaba a mi primer orgasmo Fernando me había puesto de en la cabecera de la cama, después de derramar parte de mi néctar Fer se acostó en la cama y me pidió que lo monte , su verga era muy tentadora no se si descomunal pero si mas que suficiente para mi , después de colocarle un condón , suavemente la fui introduciendo en mi vagina, estaban completando lo maravilloso que había sido con su lengua, me la enterré hasta el fondo era la mejor y mas deliciosa verga que jamás me había comido , Cristian se arrodillo a mi lado y coloque su trozo en mi boca mucho mas chica que la de mi monta , sentí una mano apoyarse en mi espalda y llevarme hacia delante , Ale ensalivo mi culito metió 2 de sus deditos tan fácil como lo hubiese echo en mi vagina y después de colocarse un profiláctico , calzo su verga en mi ano, después de nada de esfuerzo estaba nuevamente con una doble penetración pero esta vez también tenia una mas en mi boca , Cristian se vino en mi boca aceleré mi mamada para no permitir que su instrumento perdiera su esplendor , Ale dejo mi colita y subió a la cama para darme mas lechita , esta gatita estaba ansiosa por seguir tomando su alimento, derramo su esperma en mis senos y lo que quedo en su verga se lo limpie con mi lengua, Fernando siguió aguantando mi montada hasta donde pudo y se vino mientras yo no detenía mi cabalgar .
Dany me observaba desde un sillón sin poder creer lo que estaba viendo , su amiga era empalada por sus tres amigos , era el turno de Cris me cocolo en cuatro sobre la cama y me la enterró sin compasión en mi cueva.
– mmm papi que linda verga tienes-
– Si puta , y te voy a romper bien el culo-
Me penetro el culito y tomo mis tetas , me las estrujaba tan fuerte que me hacia doler , mientras Cristian me así suya Ale y Fer se masturbaban tratando de recuperar la erección los cuatro estaban un poco alegres por lo que habían bebido y Dany creo que mas desde hacia rato venia bebiendo wisky mientras me observaba, después de que Cris volviera a acabar Dany lo observó con muchas ganas .
– Y tú Daniel no te vas a coger esta putita? – le pregunté
– No!!! Demasiado puta resultaste .
– Más bien le eres tan fiel a tu novia, y que seguramente ella también ya ha disfrutado de otro falo- lo provoqué!
– Queres que te coja perra voy a llenarte la vagina de leche puta-
Me tire en la cama y separe las piernas lo màs que pude… Incítandolo a que descargara esa terrible erección en mi cueva de placer…
Me tomo de las piernas y las puso en sus hombros, y cuando sentí que me la estaba metiendo trate de zafarme, para ponerle más adrenalina a la situación, sus amigos me separaron las piernas y Dany me enterró esa delicia hasta el fondo .
– Como gimes puta si te morías por sentir verga-
Mi excitación fue tal que de pronto llegó hermosamente un nuevo e interminable orgasmo que se estiro mas al sentir que se derramaba dentro mío, me llene de convulsiones y le pedí a gritos que no se detenga Alejandro ocupo el lugar de Dany y al igual que el y en apenas 5 minutos ya me habían vuelto a llenar la vagina de leche con menos intensidad que mi amigo pero con la misma delicia que el anterior , era inevitable que Fernando también quisiera su lugar y eso fue lo que hizo ya no me reúse a nada aunque antes solo fue una insinuación Fer encogió mis piernas y ya solo los dos , por que el resto estaba bebiendo ,muy suavemente me la fue metiendo, que rico se sentía lo anterior había sido todo euforia y arrebato y ahora sentía la suavidad y la dulzura llenándome la vagina, mmm , temblaba de placer que rico se sentía ser cojida así suave y lento , su verga entraba y salía de mi vulva con mucha delicadeza , un puntazo y se apoderaba de mi culito , sentía su instrumento operar por momentos en mi argolla y en otros por mi parte trasera ,sentí acelerar , su ritmo y ya solo ocuparse de mi culito , con sus dedos empezó a deleitar mi clítoris y en el mismo momento en que explota y llena de semen mi culo yo estallo en un nuevo orgasmo, quedé sola tendida en la cama rendida de cansancio , ya eran algo tarde y en un rato debía irme , sin mediar palabra tome mi bolso y me dirigí al baño , mientras me duchaba sentí abrirse la puerta , gire y sin dudarlo dije , ya se termino todo, al mirar era Dany , que me decía
– Ya se mi amor mira lo que te traigo-
Mientras el se masturbaba yo me iba arrodillando estuve mas de 30 minutos mamándole la verga hasta hacerlo acabar, su venida fue considerable y casi me ahoga ,pero me trague hasta la ultima gota me ayudo a levantarme me beso sin importarle que aun tuviera vestigios de semen, me guiño un ojo y se fue , sin antes decirme que sobre una silla en la puerta del baño estaba mi ropa , termine de ducharme me seque me puse un nuevo conjuntito de ropa interior que llevaba en mi bolso y salí , en la puerta estaba mi ropa , termine de vestirme y me dirigí a la sala , ahí estaban los 4, dormidos parece que estaban muy cansados… Así que sólo abrí con cuidado la puerta y me marche, con una grata sonrisa dibujada en mi rostro…

El baile…

Posted in Sin categoría on 2 febrero, 2012 by Joliegirl

Comenzaste por los ojos… tu mirada me penetraba hasta el alma, produciéndome escalofríos. Era tan penetrante e intimidante que la sentía recorriéndome la espalda mientras caminaba hacia el baño. Me recorrías de arriba abajo, como queriendo estar por debajo de mi vestido.

Continuó más tarde, la mano en la cintura que apretabas y acercabas a tu cuerpo más de lo necesario en medio de la pista de baile. Al segundo o tercer merengue, conseguí la respuesta a mi pregunta de “¿qué será lo que le ven a éste tantas chicas lindas?”… Allí, en medio de la pista, con tu brazo acercándome peligrosamente a tu cuerpo, pude “sentir” la respuesta y lo entendí todo. Yo también sucumbía a tus encantos…

Luego en el auto… antes de arrancar y perdernos en la locura de las madrugadas citadinas. Allí fue la lengua… hábil y curiosa, ávida, hambrienta. Labios que succionaban, dientes que mordisqueaban, lengua que penetraba, ojos que se perdían detrás de mis propios párpados, respiración que se agitaba.

Llegamos a la disco, un par de tragos más y una demanda osada para una mujer osada. “Quiero tener algo tuyo -me dijiste- algo con qué recordarte”. No entendía por dónde venías, pero rápidamente me lo hiciste saber. Segundos más tarde, en plena pista de baile y en medio de la multitud frenética, ponías inocentemente tus manos sobre mis caderas, y en un suave movimiento me quitabas el bikini de encaje blanco, haciéndolo deslizar piernas abajo, para tomarlo disimuladamente en mis tobillos y guardarlo como trofeo de conquista en el bolsillo de tu chaqueta.

Después de eso ya nada volvió a ser igual. Eran ridículas ahora las poses puritanas o conservadoras. Mi deseo y el tuyo estaban ya a punto de ebullición. No había por qué esperar.

– ¿Mi casa o la tuya?, preguntaste. Pero no pudimos llegar a ninguna de las dos. Sólo esperando al Valet Parking con tu auto, en medio de un beso apasionado, metiste tu mano por mi escote y tanteaste mis pezones en estado de alerta. Apretaste mis senos con lujuria, al tiempo que mordiste mi labio inferior, haciéndome brincar del dolor. Ahora mis labios todos latían rojos y calientes.

Subimos al auto y avanzaste algunos metros para alejarnos de la luz y las miradas, inquisidoras unas, envidiosas otras. Paramos en una zona residencial tranquila y convenientemente oscura. ¿Peligrosa? Tal vez… pero eso sólo incrementaba el deseo.

Sin mediar palabra desabrochaste tu cinturón y abriste el pantalón. El sonido metálico de la hebilla y el ronronear de la cremallera deslizándose provocó en mi cerebro un impulso que me disparó automáticamente hacia delante, volcándome sobre tu inmenso y flamante mástil, que me esperaba ansioso y expectante.

Era un falo espectacular. Entendí que lo que había sentido horas antes en la fiesta había sido al gigante en reposo. Ahora lo contemplaba erguido ante mis ojos, liso, brillante y moreno, invitándome a demostrarle todas mis habilidades en el sexo oral.

“Trágatelo”, me pediste jadeando, mientras yo practicaba un afanado ejercicio para que semejante portento entrara completo en mi boca. Por momentos tanta inmensidad me producía arcadas; debía concentrarme para relajar mi laringe y a la vez succionar, respirar pausadamente a pesar de tanta excitación, abstraerme del mundo para proporcionarte placer.

Tú sólo decías “trágatelo, mételo todo en tu boca, así… así”. Me tomabas por el pelo y con acompasados jalones me ayudabas a deglutir tu maravillosa masculinidad.

Tal vez sólo un par de segundos antes que fuera demasiado tarde, paré en seco mi faena. Levanté la cabeza para mirarte y sonreí al ver tu cara, mitad placer, mitad desesperación. “Ahora me toca a mi, papito”, te dije al tiempo que de un jalón tiraba hacia atrás tu asiento y me colocaba a horcajadas sobre ti, como un experimentado jinete de rodeo.

La ropa interior no fue un estorbo; era un problema resuelto por ti hace mucho rato. Besaste mis labios con pasión, pero a la vez con ternura, o al menos así lo sentía yo, después de tanta fricción y calambres aguas abajo.

Yo estaba más que lista… desde la disco, desde la fiesta antes de la disco… tal vez desde la primera mirada con la que me habías dicho “estás bellísima”… no lo sé. El punto es que sólo dije “Métemelo” y no hizo falta nada más para que me ensartaras y me acoplaras en un solo movimiento a tu mástil, que ahora, dentro de mí, se sentía más inmenso y desbordado que nunca.

Mi rodilla derecha flexionada sobre tu asiento y pegada a tu cadera hacía el trabajo de balanceo y ritmo, mientras que mi pierna izquierda estirada y con mi sandalia de tacón apoyada en el asiento trasero, me daba el apoyo y la fuerza para embestirte. Mis manos desabrocharon los botones de tu camisa y mis dedos comenzaron a juguetear con tus tetillas y a enredarse en tu velludo pecho. Mis labios pegados a los tuyos, sólo salían de tu boca para recorrer tu cuello, para lamer el lóbulo de tu oreja y decirte casi sin voz… “así, así… métemelo, métemelo”.

Tus caderas y las mías bailaban un ritmo ancestral, innato e inédito. Un ritual de placer, reciprocidad y agradecimiento, mientras nuestras gargantas emitían sonidos repetitivos y guturales, una especie de mantra que nos llevaba a un estado alterado de conciencia, permitiéndonos, finalmente, liberarnos en un grito espasmódico y purificador, una sola exclamación a través de dos gargantas; dos chorros de semen en un solo canal, mil latidos por segundo que ensordecieron al mundo… subir al cielo y al bajar, notar que la tierra no estaba tan lejos.

Morir y renacer más completos, más sabios, mucho más felices.

Y seguir andando la vida, a la espera de otro encuentro, de otra fiesta en la que me comas con la mirada, en la que me roces con tu miembro épico en la pista de baile. Otra noche en la que me conquistes con una locura y me hagas nuevamente gritar: “¡¡Métemelo… métemelo!!..”

Invierno en París

Posted in Sin categoría on 30 diciembre, 2011 by Joliegirl

Mi vista se detuvo largamente sobre la silueta esbelta de la Torre Eiffel. La habia visto tantas veces en mi niñez, pero hasta ese momento no me habia dado cuenta que su imponente figura era una invitacion erótica a una ciudad erótica. La miraba como un gran falo que se elevaba al cielo y que invitaba a devorarlo. El sólo pensamiento me calento en aquella noche fresca de invierno…

Miraba alrededor de la torre, observaba a la gente pasar, algunas parejas estaban en pleno romance, otras solo pasaban sin percatarse de nada a su alrededor, pero sobre todo nadie se percataba de mis sexuales intenciones, deseaba tener sexo allí… Bajo el imponente falo, ¿Con quién? No me importaba, llevaba condones de sobra y si era una mujer… Me ahorraría los condones.
Allí estaba, provocativa en mi vestir, una minifalda y sin ropa interior para facilitar mi propósito… De pronto, senti que una mano me tocaba las nalgas.

Volvi a ver con cierta precaución, para ver de quien se trataba. Y cuando lo vi supe que aquella noche habria algo mas que observar que la Torre Eiffel.
La mano suave que me habia tocado era la de un tipo de unos 30 un poco mas alto que yo, con un cabello recortado, un arete en su oreja izquierda, barba cuidada y
recortada, ojos profundamente azules, y una sonrisa picarezca en su rostro.

Me hizo una mueca con el ojo que yo entendí rápidamente que era una invitación a que lo siguiera. Intento alejarme de la torre, pero yo me resistí… Le dije que me quería quedar allí, para ser mas honesta le dije que deseaba tener sexo en la torre.

El francés se quedo perplejo, supongo que no se lo esperaba, así que me sonrió… Me arrinconó hacia una de las patas de la torre, y me dió un beso tan profundo, que aún lo traigo en la cabeza… Correspondí abriendo su camisa, mientras el con su mano derecha buscaba, mi deseoso sexo… Estaba a punto de tocar mi latiente clítoris… Cuando de pronto, un policía nos sorprendió, corrimos lo más que pudimos, con tal de perder a la autoridad… La adrenalina que existía por el hecho de que nos atrapara el policía, me tenía sumamente excitada… Cruzamos la calle y luego el camino siempre volviendome a ver de vez en cuando por varias calles estrechas que pululaban de cafes y tienditas
de bazar. Luego de media docena de cuadras, perdimos al gendarme… Él, se detuvo delante de una puerta de
madera con un balcon arriba de ella. Me volvio a ver y con su sonrisa me invito a seguirlo adentro. Entre por la puerta semiabierta. Habia unas estrechas escaleras que daban al segundo piso y a la derecha un pasillo con otra puerta que estaba cerrada. Subi las escaleras pues vi que la puerta del interior estaba abierta. Cuando traspase el dintel el desconocido estaba parado de espaldas hacia mi….

“Entra y cierra la puerta”- me indico en con voz fuerte y al mismo tiempo aterciopelada en frances, la cual me cautivo… Le hice caso pues la morbosidad pudo mas que la sensatez. “Quieres tomar algo? Brandy, cerveza,
soda?”

“No, gracias”- le respondi mientras notaba que el tipo tenia unas nalgas redondas que hacian que mi vagina se encharcara aún mas.
-¿Segura?”- dijo el dandose la vuelta. Era un hombre muy varonil, con un cuerpo esbelto, bien cuidado pero no exageradamente musculoso.

-“Si, quizá después…”-dije casi en susurro.

-“No eres de aqui… ¿De dónde eres?-

-Así es, soy mexicana y voy de paso a Italia- le conteste mientras el se
acercaba con un vaso de licor en su mano.

-¿Italia?-

“Sí, estoy vacacionando… Pero decidí, tener sexo en la Eiffel- le contesté cuando el estaba ya frente a mi, sonriéndome pícaramente…
Senti su olor, y me gusto.

– Eres muy franca y abierta para ser mexicana, por el momento no creo poder complacerte en eso, pero te puedo mostrar los variados placeres que ofrece mi ciudad, en tu estancia ¿Te gustaría?-

La invitación fue como melodía a mis oídos que se estaban acostumbrando al tono acompasado de su voz.

-¿Contigo?- pregunte.

“Conmigo”- dijo él en tono seguro y poniendo su mano sobre mi
mejilla -¿Te han dicho alguna vez que tienes unos ojos hermosos?-Sólo asentí con la cabeza -Y unos labios muy besables-. Cerre los ojos instintivamente y sentí como
sus labios con sabor a brandy se topaban con los mios, al principio lentamente como explorando, pero poco a poco el beso se volvió apasionado y aquel parisino desconocido me beso como pocas veces lo han hecho en mi vida. -Te voy a hacer gozar esta noche- me dijo mientras me rompía la blusa y ponia sus labios sobre mis pezones… Senti como mi piel se erizo por el placer
mientras el parecia hacer dibujos con sus labios. Me rompió por completo la blusa, me quito la bolsa negra que llevaba sobre mi hombro poniendola delicadamente sobre el piso, y me lamio hasta el ombligo. Me apoye en la puerta donde me había quedado parada y le tome el cabello mientras el bajaba lentamente hasta pasar el inicio de mi falda, y se dispuso a besar mis piernas. Tienes buenas piernas, ¿Eres bailarina?

-No, me gusta mantenerme en forma haciendo ejercicio- le conteste mientras sentí, como escurría de mi vagina el nectar que delataba mi gran excitación, por aquella habilidosa exploración de mi amante.

“Que rico…”- me dijo cuando finalmente toco con la punta de su lengua mi clítoris, debajo de mi falda… Comenzó a besarlo y a darle pequeñas succionadas. Mi clítoris estaba sumamente duro e hinchado, mientras yo veía a mi presa como estaba agachada frente a mi como símbolo de sumisión. El parisino comenzó a besarla suavemente mientras se tragaba mis jugos… El placer que me produjo es inenarrable, y solo aquella que no ha sentido una mamada de esta categoría no sabe de lo que estoy hablando. No pude resistirme más, su habilidosa lengua entraba y salía de mi cueva de placer, mientras que con su pulgar masajeaba mi clítoris, hasta que logró que me viniera en su boca, después de unos minutos mientras mis nalgas se contraminaban contra la puerta.

El parisino se paro y me mostró como se tragaba mi néctar que había producido ese orgasmo tan maravilloso… Después fue al baño,
se enjuago la boca y salió en dirección mía.

-¿Quieres darte una ducha para reponer las energías?- me
pregunto tomando su bebida -Y seguro que ahora si vas a tomar algo…-

-Ja, pobre parisino, no sabe que estaba con Jolie- me dije a mis adentros, mas sin embargo… Le sonreí y conteste a ambas preguntas con un si. Le pedí una cerveza y
me metí a la ducha. Ya estaba desnuda así que solo espere que el agua calentara un poco y deje que cayera sobre mi cuerpo. Un par de minutos despues, escuche que el parisino se acercaba.

-Aquí esta tu cerveza- me dijo mientras yo miraba a través de la cortina su silueta. Lo desee. Y no me iba a quedar con aquel deseo.

-¿Por que no vienes aqui adentro?- le dije sin abrir la
cortina. Hubo un silencio… Pero su silueta comenzó a moverse mientras se quitaba la ropa. Vi su cuerpo a través de la cortina y de nuevo empecé a humedecerme…

Entro con un gesto de gusto en su rostro mientras yo hacia
espacio para que pudiera colocarse frente a mi. Tenia vello en todo el
cuerpo, me hizo recordar a un tuitero que siempre he deseado desde que lo vi, pero que nunca he tenido un encuentro sexual (porque el no lo quiere) y esto me calento aún mas. Lo besé en los labios mientras el agua caía sobre nosotros. Luego tome su arete con la punta de mi lengua y la deslice por el lóbulo de la oreja. El se estremecio mientras yo bajaba por el cuello sintiendo como su barba topaba con mi frente.

Disfrute su pecho mientras lo besaba de un lado a otro y luego me puse en cuclillas para bajar hasta esa verga blanca, casi rosada, pero
con un abundante vello pubico. Era como una flor a punto de abrirse y me la fui engullendo de a poco para que juntos gozaramos de aquel momento. Empece a atender a mi vagina con mi mano, mientras me movía rítmicamente para succionar aquella maravillosa verga que tenia dentro de mi boca. Mis manos le apretaban golosamente las nalgas y sentir aquellos vellos mojados tan cerca de mi producían un placer inmenso en todos mis nervios.

Luego de un rato me pare y dandole media vuelta comence a
besarle la espalda para llegar luego a las nalgas. El dio un paso hacia adelante para dejarme mas espacio y solícitamente se abrió el culo. Lo bese tan adentro como pude, lambiendo sus huevos, mientras le masturbaba la verga haciendo que el parisino se contorsionara de placer. El se volteó, me tomo del cabello y me giró… Y poco a poco hábilmente fue buscando la
posición correcta para penetrarme, no sin antes haberse puesto un condón.. Lo hizo suavemente, casi con delicadeza mientras disfrutaba cada uno de los milímetros de como su verga entraba en mi vagina. Y
después me embistió con locura, con pasión. Una y otra vez sus huevos pegaban en mis bien formadas nalgas mientras con una mano me masturbaba la vagina. El agua tibia caía sobre nuestros cuerpos mientras los dos nos moviamos llegando al extasis total. El termino con grito ahogado de placer mientras se aferraba a mis nalgas y yo justo después que él… Estuvimos un rato así, después me beso el cuello… Y me susurro al oído que no me dejaría ir tan fàcilmente… Nadie le había apretado la verga tan fuerte con la vagina. Me llevaría a Atenas para que conociera a unos swingers amigos de él y me prometió que volveríamos a intentar tener sexo en la torre… Me interesó lo de los swingers, pero el pobre no sabe que Jolie nunca repite el mismo amante, le di por su lado… Una vez que se quedó dormido, me fui… En busca de cumplir mi fantasía, pero ahora con otro desconocido

Mi vecino…

Posted in Sin categoría on 20 octubre, 2011 by Joliegirl

Éste fin de semana que pasó, decidí no salir a algún bar, me sentía algo cansada y preferí quedarme en casa a leer, después de tener sexo en los baños del restaurante la Mansión con una chica que conocí por cuestiones de trabajo, me fui a mi departamento y me olvidé del mundo…. Como a las tres de la madrugada, desperté no podía conciliar el sueño, mi mente divagaba recordando cada detalle de la última vez que tuve sexo con aquella chica, cómo le comí su vagina y ella me regalaba su glorioso néctar, mientras yo me masturbaba apreciando el palcer que le estaba dando… Estoy excitada y no puedo pensar en otra cosa, quisiera dormir pero la sed de mi carne me lo impide haciéndome estremecer cada segundo.

Para colmo de males esa noche escuché como mi vecino se coge con una de sus tantas mujeres, ese ejemplar de hombre, tan macho y bello… Cómo lo deseo, confieso que con algunos de los hombres con los que he cogido imagino que ellos son él, otras tantas me divierto tocándome e imaginando que él me lo está haciendo y yo visto la piel de la fulana en turno.

Me cansé, saldré a comprar cigarros para ver si el paseo y el frío nocturno apagan un poco el fuego… ¿Porqué el elevador demora tanto? -Me pregunto- ¿Qué otra alma solitaria lo estará utilizando a estas horas?…

Mi expresión de asombro me delata cuando el metálico aparato abre sus puertas y lo veo, allí estaba él, apoyado seductoramente contra el espejo sonriéndome de manera pícara y sensual ¿Bajas? Me pregunta… si, voy a comprar cigarros, me quedé sin y pues verás, así es el vicio… si lo sabré yo -me responde-, voy a hacer la misma diligencia que tu.

Caminamos juntos hasta la única tienda abierta a esas horas y conseguimos lo que tanto necesitábamos; durante el camino de regreso, entre bocanadas de humo, platicamos como nunca lo habíamos hecho y puede averiguar ciertas cosas de su vida que ignoraba por completo.

¿Tienes insomnio? me pregunta… si algo así, más bien no estoy cansada y por eso me cuesta rendirme a los brazos de Morfeo. ¡Aaah necesitas desgastar energías entonces! Lo miro fijo a los ojos y percibí ese extraño brillo, es ahora o nunca dije para mis adentros.

Estoy tan caliente, ya ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que tuve sexo (le mentí), las ganas de coger me carcomen el cuerpo, no puedo resistirme a la necesidad de masturbarme una y otra vez. Si bien me encanta gozar con mis propios dedos ya no me es suficiente, no logro satisfacer mi sed, necesito sentir una verga dura dentro de mi vagina entrando y saliendo húmeda y caliente… -le expliqué-.

No sé que cara habrá puesto ya que decidí no voltear a verlo y fijé mis ojos en la puerta cerrada del elevador… Llegó el ascensor, oprimo el número de mi piso y él se queda estático siendo que vive uno más arriba, lo miré, parecía que estaba ruborizado, tomé coraje y a mitad de camino apreté el botón de emergencia para detener nuestro trayecto.

Me observa con ojos complacientes y me toma con fuerza por la cintura, nos besamos desenfrenedamente devorando cada centímetro de piel, me quita la blusa descubriendo así mis pulposospechospara agarrarlos con sus grandes manos, siento como su cuerpo responde al mío y se pone tan firme que me hace mojar aun más.

Me arrodillo y bajo sus pantalones dejando al desnudo toda su hombría que no tarda en desaparecer dentro de mi boca, juego su pene con mi lengua y recorro cada centímetro de su forma dejando un hilo plateado tras de ella.

¿Te gusta así? Le pregunto con voz inocente y juguetona. Si dame todo, más fuerte, si así que entre toda, así… Disfruto sentir cómo me toma de los cabellos y empuja mi cabeza hacia su cuerpo.

Cuando ya no da más me alza sujetándome por las caderas, destroza mi tanga y lo rodeo con mis piernas para que me penetre hasta lo más profundo. Fóllame así, fuerte, así, dame más, quiero sentirte bien duro…

Mi cuerpo tiembla, una catarata de orgasmos lo invade sin darme respiro, grito como una gata en celo, no puedo contenerme porque el placer que estoy sintiendo va más allá de todo lo conocido.

Estamos bañados en sudor, con el cuerpo tan caliente que empañamos todos los espejos, me doy la vuelta, fóllame de atrás que me encanta le pido gimiendo y al instante de un sólo golpe me mete toda su verga.

Con una mano agarré una de mis tetas y con la otra me sobaba el clítoris, en círculos pequeños firmes y rápidos para disfrutar al máximo, quiero sentir todo el placer, quiero que me dejes exhausta y sin fuerzas le pido a gritos. Cógeme… Siento como su exquisita verga entra y sale cada vez más rápido de mi vagina la cual, ya esta sumamente encharcada por mis jugos calientes… Sin previo aviso, un gran orgasmome me hace estremecer, le aprieto la verga como si no quisiera que me la sacara nunca, el siente mi orgasmo y empieza a aumentar el ritmo de sus caderas, adelante y hacia atrás, para tratar de llegar junto conmigo, cuando de pronto siento como su falo explota llenándome con su blanca leche.

Estoy tan agitada que apenas pude pronunciar palabras, continuamos el camino hasta mi piso, quiso pasar, a lo cual me negué le dije que después nos veríamos, besé sus labios y cerré la puerta… A partir de estos días, mi vecino no deja de tocar mi puerta, sobre todo por las noches para tener una excelente cogida, ¿Cuánto durara? No lo sé, pero ya empiezo a aburrirme….